Los hombres temen a la soledad en la vejez y las mujeres las demencias La Sociedad Española de Geriatría hizo un estudio sobre la dependencia en ancianos
08 jun 2004 . Actualizado a las 07:00 h.Se sienten excluidos, marginados del devenir de la sociedad en la que viven, carentes de estímulos para crecer como personas y disfrutar de las canas sin las ataduras de otras edades. Como colectivo, los mayores españoles se quejan del «maltrato» que reciben de una sociedad consagrada a la juventud y obsesionada por no envejecer. En un avance del estudio que prepara, la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) destacó ayer los riesgos de arrumbar a un sector creciente de la sociedad española -más de 7 millones de personas de más de 65 años-, y de olvidar las reglas básicas en la prevención de la dependencia. Como aperitivo, la SEGG señala a la viudedad, en las mujeres, y la jubilación en los hombres, como la razón básica de su sentimiento de exclusión. Pero la investigación también diferencia los temores de los ancianos en función de si viven en el campo o en la ciudad. Así, concluye que en el ambiente rural aumenta la exclusión social, ya que «se intensifica el acoso social y se reprime más». La enfermedad, como posible anticipo de la dependencia, es temida sin distinción por ambos sexos. Las españolas mayores se declaran espantadas por la posibilidad de padecer alguna demencia -senilidad, alzhéimer-, mientras que ellos, en cambio, admiten temer más la soledad, la pérdida del cónyuge y la perspectiva de tener que desenvolverse solos en un ámbito hostil: el doméstico. Auspiciada por la Obra Social de Caja Madrid, la investigación en ciernes es de tipo sociológico, cualitativo, y se realiza en un universo de personas mayores de 60 años, nivel socioeconómico medio-bajo y entorno rural y urbano. De sus primeros compases se desprende que la «soledad, la falta de salud y la dependencia son las tres posibles facetas del envejecimiento que más preocupan a nuestros mayores», señaló Isidoro Ruipérez, presidente de la SEGG. España es el tercer país con mayor esperanza de vida de Europa. La cuestión es si se podrá mantener este nivel en el futuro, se preguntó Alexander Kalache, director del Programa de Mayores de la Organización Mundial de la Salud (OMS).