Subasta en Internet de tres balcones para la boda real

Tomás García Yebra MADRID

SOCIEDAD

ANDRÉS BALLESTEROS

La Xunta regalará a los novios dos mantelerías con encaje de Camariñas Ebay ha organizado una puja en la Red con precios que empiezan en 200 y 2.000 euros

01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

El enlace del príncipe Felipe y Letizia Ortiz se ha convertido en un suculento escaparate, una inmensa fotografía donde todo el mundo quiere aparecer (a ser posible, en el centro). La puja por los balcones con buenas vistas ha llegado al paroxismo con una nueva modalidad: las subastas por Internet. Copados todos los balcones, terrazas, ventanas y azoteas de los alrededores de la catedral de la Almudena y de la Basílica de Atocha, queda la lotería de los que supuestamente pueden flanquear el recorrido nupcial. Decimos lotería porque hay varias rutas trazadas, pero hasta el último momento -y por motivos de seguridad- no se sabrá la definitiva. La empresa Ebay ha organizado una puja en línea -comenzó ayer y se prolongará hasta el próximo día 10- para ocupar tres balcones situados en la calle Mayor. El precio de salida del más próximo a la Almudena es de 2.000 euros (alrededor de 332.000 pesetas). Hacia la mitad de la calle hay otro por el que se pide, inicialmente, 200 euros. El último, el más próximo a la Puerta del Sol, parte con la simbólica cifra de un euro. La subasta se realizará a través de dirección electrónica www.es.ebay.com. Por otra parte, Don Felipe y su prometida serán agasajados mañana en el Congreso con un almuerzo. Los presidentes de la Cámara Baja y del Senado, cursaron una invitación a la real pareja, quien aceptó agradecida. Una concha tallada a mano La Xunta de Galicia regalará a la pareja dos mantelerías con encaje de Camariñas y una concha de plata tallada a mano, réplica de una que se conserva en el Museo de la Catedral de Santiago. Según un comunicado del Gobierno autonómico, el regalo, que se enviará «en nombre de todos los gallegos», consistirá en una mantelería de lino de Holanda y una mantelería de té, decoradas con un encaje tradicional de Camariñas de «fino caravel».