Maradona quiere mimos

Alba Díaz-Pachín | alba.diaz@lavoz.es

SOCIEDAD

SUKREE SUKPLANG

01 may 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

«Yo vi la muerte y quería que me tapasen, que me mimasen, que me hicieran caricias». El cara a cara que acaba de mantener Maradona con el otro lado ha vuelto al genio más humano. Después de solicitar el alta voluntaria a los médicos que lo salvaron de su última cita con la muerte, el astro argentino ha reanudado sus actividades habituales: hablar con periodistas; jugar al golf; disfrutar del lujo de la mansión que posee en General Rodríguez, a 50 kilómetros de Buenos Aires y coleguear con un reducido grupo de íntimos que lo están alentando en su recuperación. El Diez argentino volvió a coger ayer los palos de golf por tercera vez desde que el jueves abandonase por decisión propia el hospital en el que fue atendido de una grave crisis cardíaca y pulmonar. El viernes, concedía su primera entrevista televisiva, al canal argentino Telefé, en el que demostró que vuelve a tener las pilas recargadas: el próximo fin de semana regresará a Cuba y el verano lo pasará en Italia, para atender a varios contratos laborales. Además de por su salud, Maradona debe de andar estos días preocupado por el estado de su padre, que lo ha relevado en la planta de cuidados intensivos. Don Diego ingresó el viernes por la noche con una afección bronquial, agravada por la fuerte depresión que padece a consecuencia de la mala salud de su impredecible vástago. «Lo de don Diego es también emocional». La conclusión es de Daniel, sobrino del futbolista. Se llama Bangon Waiyawong y pesa 168 kilogramos. A su envergadura le debe en parte la corona que luce desde ayer y que la acredita como miss Jumbo, un delirante título que premia a la señora que mejor exhiba las características de un elefante. Claro que en Bangkok, donde se celebra la competición, se valora especialmente la gracia y la elegancia del descomunal paquidermo, además, por supuesto, de su tamaño. Bangon presidirá el gran banquete que se celebrará en honor a los elefantes, dentro de una peculiar campaña que persigue la conservación de estos grandes mamíferos. La televisión se despide esta semana de sus mejores amigos, los componentes de la serie Friends que dicen adiós tras una década en antena. Han sido más de 230 episodios de esta serie multimillonaria que comenzó en 1994 como un producto más de la llamada generación X y ha pasado a ser todo un fenómeno de masas con una media de 20 millones de espectadores. Un éxito en todas las áreas porque si su paso por la pequeña pantalla ha sido un hito, Friends también ha dejado su huella en la moda, en la sociedad, en Nueva York y, sobre todo, en lo que significa ser un amigo de televisión. El mejor ejemplo son Jennifer Aniston, David Schwimmer, Courtney Cox Arquette, Matthew Perry, Lisa Kudrow y Matt LeBlanc o sus «alter-egos» de la pantalla, Rachel, Ross, Mónica, Chandler, Phoebe y Joey, respectivamente. Se espera que el último episodio que se emitirá esta noche sea seguido por unos 40 o 50 millones de espectadores. Ni Emilio Aragón en el mejor momento de Médico de familia . Más infectados en la industria del porno Una actriz del cine porno de 26 años se ha convertido en el tercer profesional de esta industria infectado con el virus del sida. La actriz se llama Jessica Dee, y es una joven checa de 26 años que «trabajó» el pasado 23 de marzo con Darren James, el primer actor que se supo que portaba el virus. Mientras la lista de afectados continúa aumentando, las autoridades sanitarias de Estados Unidos continúan debatiendo la posibilidad de imponer el uso del preservativo en este tipo de películas. Una medida a la que se oponen las productoras del lucrativo y arriesgado negocio y algunos actores que creen que el condón acabará con el porno.