Ni Ascott ni Dubai

La Voz

SOCIEDAD

RABIH MOGHRABI / AFP

27 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Si el original es lamentable, la copia es patética. Dirán que exagero, pero la rancia elegancia de las carreras de caballos de Ascott puede conmigo. Por si teníamos poco con la exhibición anual de sombreros espantosos y señores con el meñique levantado, ahora van los ricos de Dubai -que deben de ser todos- y hacen lo mismo. Claro que viendo las cifras que se manejan en el sarao que se organiza en los Emiratos Árabes Unidos empiezo a dudar de cuál es el original y cuál la copia. Y es que la carrerita en la que las señoras más «in» del lugar se pirran por portar el sombrero más apañao es en realidad la competición de caballos más cotosa del mundo. Organizar las siete carreras que la conforman y las actividades paralelas cuesta 15 millones de dólares. Calculen el precio de cada sombrerito. Hay jóvenes diseñadores que piensan que emular a, pongo por ejemplo, Alexander McQueen consiste en convertir a las modelos en extraños y extravagantes adefesios. Kira Scarello -española, me dicen, aunque confieso que no está en mi nómina de modistos- acaba de presentar sus creaciones en Moscú. Como pueden comprobar en la foto, Kira ha optado por las líneas sobrias y el color de moda, el negro. Quizás se haya equivocado con el lugar en el que colocó las costuras... Escuché hace unos días en la radio que alguien debería hacer algo para prohibir el Libro Guinness de los Records, esa absurda publicación en la que igual cabe el hombre con el pelo más largo del mundo -que menudo asco, francamente- como el tigre que más personas ha sido capaz de devorar a lo largo de su vida. En este singular volumen seguirá apareciendo la localidad onubense de Jabugo, que por tercer año consecutivo consiguió cocinar el cocido más grande del mundo. 120 kilos de chorizo y morcilla ibéricos, 150 kilos de pringá , 40 kilos de calabaza y un cerdo ibérico entero. Con semejante condumio se fabricaron dos mil kilos de cocido. Casi prefiero seguir asociando el nombre de Jabugo al jamoncito. Más de un cocido debería echarse al buche Paula Vázquez, para recuperar algo de tono en su esquelética figura. Los de siempre me dirán que es pura envidia, pero estarán conmigo en que la ferrolana está últimamente un poco esmirriada. A lo que iba. La presentadora gallega acaba de inaugurar página web -creo recordar que de las primeras famosas en aprovecharse de la ubicuidad que concede Internet fue Isabel Preysler-, y ha optado por un estilo muy Melanie Griffith. Una pensaba que las hadas, los duendes, las nubes y el empacho rosa de la página de la mujer de Banderas era una influencia de ese mundo horterilla por el que muchas veces transita el amigo americano -no hay más que ver cómo acuden las criaturas a los bailes esos del instituto-. Pero resulta que no. Que Ferrol también inspira un mundo rosa en plan Barbie, que ahora que lo pienso guarda cierto parecido con la Vázquez. Los locos por Paula la encontrarán vestida de todas las hadas y duendes posibles en www.paulavazquez.com, en donde también ha metido un buen número de fotos personales y familiares. Eso sí, para no pecar de buena tonta, ha incluido su sentencia favorita en el capítulo de citas: «Si los que hablan mal de mí supieran exactamente lo que pienso de ellos... hablarían aún peor». Si es usted coruñés, seguro que continúa con esa sonrisa de suficiencia que se les ha puesto a todos los nacidos en esta provincia tras el estudio que desvelaba que el semen de estos gallegos es de los mejores del mundo. Para compensar tan buenas noticias sepan que, según otro estudio que se hizo público ayer, entramos en un mes malo, en lo que a procreación se refiere. Al parecer, las cifras de espermatozoides más bajas se registran en abril, mayo y septiembre, coincidiendo con el aumento de las horas de luz, en el caso de los dos primeros meses, y con su disminución, en el de septiembre. Con todo, los expertos recomiendan no obesionarse con el dato.