Gwyneth luce tripa y sonrisa

La Voz

SOCIEDAD

Mis compañeras, y sin embargo amigas, de Espectáculos me han mangado la foto de hoy, el tema de cotilleo del día y semana. Ya saben, me refiero a la ruptura de Tom y Pe que, como son lo que son, se convierte en noticia de verdad . Así que enfadada, pero poco, estuve pensando en otro tema que les pueda interesar y, de repente, me topé con esta foto. Es la actriz Gwyneth Paltrow y su supertripa en la entrega de premios de los dueños de teatros. Fue el jueves por la noche en Las Vegas. La foto tiene diferentes niveles de lectura, desde lo guapa y feliz que está la toledana de adopción hasta el estilo sin complejos con que luce su cada vez más orondo cuerpo. En eso me fijaba yo muy tranquila cuando las madres de la redacción se sorprendieron por la barriga de la artista, a quien, en el mejor de los casos, todavía le quedan tres meses más de embarazo. Parece ser que una vez en estado, Gwyneth decidió dejar en un rincón de la alacena la comida macrobiótica que habitualmente ingiere (eso no es comer) por algo con bastante más sustancia, grasa y de todo. Y éste es el resultado. Por aquí se oía mucho eso de «si la pilla mi ginecóloga...» A lo mejor la ginecóloga prefería pillar a Michael Bergin , modelo de ropa interior y actor de Los vigilantes de la playa (que viene a ser lo mismo) que dice haber sido amante de Carolyn Bessette, la elegante esposa de John Fizgerald Kennedy Jr., y cuya regalada vida se desveló nada agradable tras la muerte de ambos. Pues este Michael se apunta al carro de ser famoso por el revolcón y publica en The New York Post (amarillento él) extractos de su próximo libro de título muy clarificador: El otro hombre. Una historia de amor: John F. Kennedy Jr., Carolyn Bessette y yo . Como no creo que sea alta literatura, aquí va un resumen de la historia: Bergin y Carolyn se conocieron antes de casarse ella, y se veían de vez en cuando, incluso tras la boda de ella. Cuenta el muchacho -cuya búsqueda en Internet recomiendo a todas mis lectoras chicas, los gais y a aquellos varones hetero cuyo ego resista cualquier comparación- que durante un viaje de John John los amantes vivieron en el piso del matrimonio como un ídem durante once días, nada menos, y que Carolyn sospechaba, aunque no tenía pruebas, que su marido le ponía los cuernos. A partir del lunes Bergin nos dará más datos, y alguna que otra sorpresa escabrosa sobre los Kennedy, seguro. Y ya que estoy con un chico guapo (y es un decir) voy a seguir por la misma senda. David Beckham , el jugador de fútbol más fashion del orbe, se ha metido a actor. No será para intepretar a Shakespeare en un teatro de Londres, claro, sino para un cameo en la última del Inspector Clouseau , el de la pantera rosa, ya saben. El filme va del secuestro de un entrenador de fútbol, y algo hará el media punta. Comparte cartel con Steve Martin y Kevin Kline . Taquillazo casi de libro. Y lo mismo que Clouseau recobra vida, Los Bravos también vuelven y lo hacen veinte años después de haber echado el cierre. Black is black y Los chicos con las chicas sonarán otra vez en la boca del nuevo grupo, que mantiene a tres de sus fundadores - Mike Kennedy (cantante), Miguel Vicens (bajista) y Pablo Sanllehí (batería)- e incorpora dos componentes nuevos, Fernando Blanco y Francisco Beltrán, aunque no para sustituir a los fallecidos Manolo y Toni Martínez . Por cierto, ¿se han fijado que los Beatles también han tenido bajas, y están al 50% de efectivos? En cambio, los Rolling , con la mala vida que se han dado, ahí siguen. ¡Ay, las pesetas! Pasan los meses pero aún seguimos añorándolas. Casi todos hablamos en rubias para las cosas gordas (las meigas a 18 euros ya se entiende que no hay quien las pueda comer, pero, ¿y un piso por 180.000?, No sabes si lo puedes pagar). En fin, que las pesetas siguen valiéndonos, aunque a algunos más que a otros. En una tienda de antigüedades de Alcoi (Alicante) una se ha puesto a la venta por 2.700 euros de nada. Comprenderán que no es una peseta cualquiera, sino una del año 1946, correspondiente a la primera serie acuñada con el perfil de Francisco Franco y que salió a la calle por error de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre. El dueño de la tienda, Juan Carlos Miró, explicó que el diseño es del valenciano Mariano Benlliure y fue rechazado porque «no resultó del agrado del dictador». El perfil se retocó por el de todos conocido.