Marc Dutroux enterró vivas a dos de sus víctimas

La Voz AGENCIAS | BRUSELAS

SOCIEDAD

El pederasta las drogó y las hizo creer que las iba a liberar Confesó que había matado a las chicas porque «molestaban y no era posible vivir con ellas»

10 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

Las adolescentes An Marchal y Eefje Lambrecks, dos de las presuntas víctimas de Marc Dutroux, fueron enterradas vivas, según declaró ayer el juez instructor del caso, Jacques Langlois. En la octava sesión del juicio, que se celebra en la localidad belga de Arlon (sur de Bélgica), Langlois hizo esta afirmación basándose en diversos informes de la investigación, así como en los testimonios ofrecidos por la ex mujer de Dutroux, Michelle Martin. Según Martin, las jóvenes fueron enterradas vivas, entre tres y cuatro semanas después de su secuestro en agosto de 1995 cerca de Ostende. La policía exhumó el 3 de septiembre de 1996 los cadáveres de An y Eefje, de 17 y 19 años, respectivamente, siguiendo las indicaciones del propio Dutroux. El cuerpo de An estaba amordazado y tenía la cabeza metida en una bolsa de plástico cerrada con cinta adhesiva, la misma que se empleó para atarle las muñecas, momento en el que aún vivía. Según el testimonio del juez, basado en la opinión de expertos de la investigación, no se puede excluir que ambas adolescentes murieran por asfixia, a lo que habría que añadir su estado físico debido a la mala nutrición que sufrieron durante su cautiverio. Langlois recordó ante el tribunal que, según Martin, Dutroux le confesó en septiembre de 1995 que había matado a las chicas, ayudado por su presunto cómplice Bernard Weistein, «porque molestaban y no era posible convivir con ellas». Somníferos Además, Dutroux habría reconocido a Martin que antes de matarlas las drogó y les hizo creer que iba a ponerlas en libertad una vez que su padres habían pagado un rescate. Langlois afirmó que los indicios hallados bajo tierra por los expertos hacen pensar en que la fecha del entierro es correcta y apuntó que los análisis toxicológicos descartaron una ingestión masiva de somníferos como causa de su muerte. El abogado de la familia Marchal pidió al presidente de la sala que sean proyectadas a puerta cerrada imágenes sobre la localización de los cadáveres.