Arafat ríe con la gracia española

Alba Díaz Pachín

SOCIEDAD

CARMEN POSTIGO

?rafat se mostró ayer visiblemente recuperado de sus achaques físicos ante la visita de 80 españolas, que fueron en representación de la Plataforma de Mujeres Artistas contra la Violencia de Géneros. Tan en forma estaba el líder palestino que incluso brincó de su silla para auxiliar a una de las visitantes, Andrea Guardiola, que se desmayó en un momento de la recepción en el cuartel de Ramala mientras hablaba de la situación en Irak. La visita, según explicó la cantante Cristina del Valle, era «en solidaridad con un pueblo ocupado», y en ella participaron actrices como Mónica Randall o Silvia Abascal y escritoras como Lucía Etxebarría. Por su parte Arafat habló sobre el denominado muro de la vergüenza que está construyendo el estado de Israel y que «confisca el 58 por ciento de las tierras a Cisjordania». Hay un indio que afirma poseer el bigote más largo del mundo, y para demostrarlo lo ha dejado fotografiar y medir. El resultado de la cinta métrica situó su peculiar mata de pelo en los 3,8 metros, una cifra a la que Badamsinh Juwansinh Gujar ha llegado tras estar 22 años sin cortárselo. Con toda esa dedicación pretende entrar, como no, en Libro Guiness de los Récords. Dos españoles fueron rescatados ayer en una zona escarpada próxima al monte Aconcagua después de que su globo aerostático cayese al suelo cuando intentaban cruzar la cordillera de los Andes en Argentina. José María Lladó, de 48 años, y Rafael Villarrubias, de 56, fueron recogidos por las fuerzas aéreas del país austral y llevados a un hospital de la ciudad de Mendoza, situada a 1.100 kilómetros al oeste de Buenos Aires. La pareja de aventureros participaban como observadores en un festival de globos aerostáticos. Los primeros informes médicos informaron de que Lladó tiene varias costillas rotas y Villarrubias un golpe muy fuerte en la espalda. El primer ministro británico, Tony Blair, fue vagabundo por un día en su adolescencia, cuando sin dinero pero con todo el entusiasmo de empezar una carrera como rockero tiritó de frío en las calles de Londres. Era el comienzo de los setenta, época en que la capital británica era el sueño de todos los jóvenes que querían alcanzar fama como músicos. Blair no fue la excepción, y en su año sabático, antes de empezar la carrera de derecho en la Universidad de Oxford, viajó desde Escocia a Londres con su guitarra al hombro. Pronto descubrió la dureza de la gran capital cuando vio que no podía pagar una habitación de hotel y se tuvo que conformar con el banco de un parque londinense para pasar la noche. Así lo aseguró la misma residencia oficial del número 10 de Downing Street sobre los primeros pasos que dio el actual primer ministro tras acabar los estudios secundarios en el prestigioso colegio privado Fettes College, de Escocia. os españoles