Premio a la labor de la condesa

La Voz

SOCIEDAD

ERIC GAILLARD | REUTERS

19 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La condesa de Fenosa, Carmela Arias y Díaz de Rábago , tendrá que hacer un huequecito más en su domicilio para colocar la estatua de Acisclo Manzano que ayer le fue entregada por el doctor Sánchez Salorio y que da fe de la consecución del premio Casino del Atlántico a la proyección de Galicia. Un galardón lo suficientemente prestigioso para que el huequecito se abra también en su corazón. El jurado valoró la fecunda e intensa labor que ha llevado a cabo la condesa a través de la fundación Pedro Barrié de la Maza y que ha paseado por toda España la cultura y los valores de Galicia. Enhorabuena a la doña Carmela porque, sin duda, era un premio que merecía y que comparte con Camilo José Cela , la unidad de trasplantes del Canalejo o la propia empresa Inditex. Y, para seguir con la aristocracia, nada mejor que esa gran familia que durante años ha copado los primeros puestos del ránking real del corazón: los Grimaldi. Ahí los tienen de nuevo, un año más, asomados al balcón del palacio más fashion de Europa saludando a la afición en el día nacional del principado. Rainiero y sus tres hijos, más o menos díscolos, más o menos glamurosos, más o menos polémicos. Los años van cayendo y los Grimaldi nunca faltan a sus citas. Rainiero orondo pero mejorado de sus últimas dolencias como ya vimos en Riazor; Carolina , tan elegante y encantadora como siempre; Alberto , igual de calvo y de soltero y Estefanía , en segundo plano y con las huellas de su trepidante y circense vida marcadas en el rostro. Si les apetece, pueden comparar el saludable aspecto de Carolina y el de su hermana. La vida es cruel y no perdona, pero si se quiere vivir a toda pastilla, hay que disponer de algún talento para saber regatearla. Ménem y Bolocco, papás Otro que está celebrando es Carlos Ménem , papá a los 73 años. Ayer viajó a Chile para reunirse con Cecilia Bolocco , su mujer, que acaba de dar a luz un bebé de 2,6 kilos y que se llamará Máximo . El propio Ménem lo explicó muy bien: «en Argentina está lleno de Carlos Ménem, por eso decidimos conservar el nombre del abuelo. Máximo es propuesta de Cecilia y donde manda capitán no manda marinero». Algo tuvo que mandar también Cecilia para que el niño naciera en Chile y tuviera, por tanto, nacionalidad chilena y no argentina. Aunque Ménem ya se encargó de aclarar que el bebé podrá participar también del pasaporte argentino. Lo más inquietante tal vez sea la carta astral del pequeño Máximo, publicada por el diario El Mercurio . Según la predicción, el niño «tenderá a apoderarse de todo lo que está a su lado» y, por si fuera poco «tendrá mucho interés por la política». A mí me da igual, pero si fuera argentina, lo tendría vigilado. Bye, bye, Leroy Y después de tanta celebración, un deceso. No es costumbre de esta página recordar a los que se van, pero valga la excepción. Se llamaba Gene Anthony Ray , aunque aquí le conocíamos como Leroy . ¿Recuerdan? Era el bailarín negro de la serie Fama , que a más de una nos puso las pilas cuando empezábamos a abrir los ojos. El pobre Leroy se murió de un infarto y no le ayudó nada ser portador del virus del sida. En fin, descanse en paz uno de los iconos de los viejos tiempos.