El príncipe Guillermo de Inglaterra ha cedido y se va a reunir en las próximas semanas con Paul Burrell, el ex mayordomo de su madre, para tratar de parar la diarrea verbal que parece sufrir el ayudante de Diana, y que no ha hecho más que empezar con la publicación de El deber real, un libro basado en cartas privadas de la princesa. Lo mejor es que ya se está preparando la segunda parte del libro y que será, según anuncian los tabloides británicos, una bomba. Se habla de que el segundo volumen contendría también datos sobre un acto sexual de uno de los miembros de la familia real que podía llegar a destruir a los Windsor. Si todo lo dicho hasta ahora no los ha destruido... Y de príncipe Guillermo a príncipe Guillermo, aunque en este caso de Holanda. La esposa del heredero, la argentina Máxima Zorreguieta, dará a luz a finales de año, un par de semanas antes de lo previsto inicialmente. Los médicos aseguran que se trata de un problema de fechas, que la princesa está embarazada de más semanas que las que se pensaba. Y a mí que me suena a preclampsia -ya saben, tensión por las nubes en el embarazo, un riesgo tan común como peligroso- adornada para que no cunda el pánico entre los monárquicos... Hace dos años que estaba escondido , mientras decenas de técnicos lo arreglaban de pies a cabeza, y desde ayer ya se puede ver. Es el Moisés, que corona la tumba del papa Julio II que firmó el mismísimo Miguel Ángel tras cuarenta años de trabajo. Hoy tampoco puedo pasar por alto la seta, qué digo seta, la superseta que se encontró en el municipio ourensano de A Merca. El nombre no es como para adornar un título, la verdad: peido de lobo y al parecer, tampoco es comestible. Dicen los expertos, que en la redacción hay varios, que los peidos de lobo sirven fundamentalmente para ser explotados ante la cara de quien se le desee algo malo, dado el tufillo que sueltan y que, junto a su forma, justifican el nombrecito. Bueno, sea lo que sea y sirva para lo que sirva, el hongo será objeto de estudio en la universidad de Vigo, cuyos investigadores darán buena cuenta de este ejemplar de casi cuatro kilitos. Termino con un reportaje que firma Matilde Wolter para Efe y que dice, fíjense, que «la participación de la mujer en política, especialmente en puestos de gobierno, ha sido lenta y volátil en los países de América Latina». La idea, con sus eufemismos «lenta y volátil» -preciosos y precisos- se les ocurrió a las ministras iberoamericanas encargadas de los asuntos de mujeres, y reunidas en Chile. Pues quizás la declaración les quedaría más realista con un «ha sido mínima y mal tratada en todo el mundo». ¿No les parece?