El nuevo plan de Interior prevé la implantación de una asignatura de seguridad vial en la ESO A partir del 1 enero el carné podrá ser retirado por un período de hasta 4 años.
17 oct 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Quienes conduzcan bajo los efectos del alcohol o las drogas podrán ser condenados a una pena de entre tres y seis meses de prisión, según explicó ayer el ministro de Interior, Ángel Acebes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros. El Gobierno pretende aprobar antes de finales de año el Plan Nacional de Seguridad Vial y, junto a la reforma del Código Penal que incluirá las penas de cárcel, contemplará multas de seis a doce meses y trabajos en beneficio de la comunidad de 31 a 90 días para los conductores que circulen ebrios o bajo la influencia de drogas. La decisión ha sido endurecer las sanciones para este tipo de comportamientos, ya que hasta ahora se castigaban, siempre que el proceso se siguiera por la vía penal, con una pena de arresto de fin de semana y una multa de tres a ocho meses. A partir del 1 de enero los conductores podrán ser privados también del permiso de conducir entre uno y cuatro años. Con las comunidades En total, el Gobierno presentó ayer un paquete de diecinueve medidas tendentes a mejorar la seguridad vial y una de las más novedosas es la inclusión en la enseñanza obligatoria de una asignatura de educación vial. El objetivo del Ejecutivo es consensuar con las comunidades el material didáctico a utilizar, aunque serán las propias autonomías las que decidirán si la asignatura será optativa o estará sujeta a exámenes y calificación académica. El plan también apuesta por la reeducación de los conductores, que a partir de ahora empezará a ser efectiva. Los reincidentes que vean su carné retirado tendrán la posibilidad de realizar un curso de reciclaje en una autoescuela o centro habilitado para evitar que la retirada sea definitiva, aunque, como mínimo, estarán un año sin poder conducir. La conducción sin carné llevará aparejada la imposibilidad de obtener el permiso o licencia de conducción durante un año, además del depósito obligatorio del vehículo por un mes y tres si hay reincidencia y otra de las apuestas será evitar el ingente número de vehículos que circulan sin seguro, con penas de hasta 3.000 euros. El plan no ha satisfecho a los conductores. El presidente de la asociación Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Mario Arnaldo, dudó de que pueda entrar en vigor el 1 de enero, puesto que «entraña numerosas modificaciones de la Ley de seguridad Vial, en especial en lo referido al refuerzo de las sanciones» y calificó el proyecto como de «poco ambicioso».