¿Qué sería de esta vida si, de vez en cuando, no corriéramos algún tipo de riesgo? La prudencia suele asegurar una vida más larga, pero también más aburrida. Así que, alguna vez, nos apetece correr algún tipo de aventura, a veces absurda, pero con resultado incierto. Por ejemplo ¿Qué beneficio podemos sacar de montar en una montaña rusa? Únicamente un poco de adrenalina. Como este individuo de la fotografía que está probando una de las nuevas atracciones en un parque temático de la Universal en Orlando. Por allí ya están empezando a celebrar Halloween y, nada mejor que esa caja de plexiglás en la que el visitante puede proteger las partes más sensibles de su cara mientras unas deliciosas serpientes reptan por sus mejillas, su frente o su cabeza. Al parecer, se puede elegir entre serpientes, ratas, gusanos, cucarachas e incluso escorpiones. Efectivamente, es un asco. Pues, lo crean o no, la gente hace cola para vivir esa experiencia. es un ilusionista americano muy famoso en los Estados Unidos. Hasta la fecha se dedicaba a sus espectáculos en Las Vegas, en los que trabajaba con un compañero y varios tigres. Pues bien, ayer, día de su 59 cumpleaños para más señas, salió al escenario con sus tigres, uno de los cuales lo hacía por primera vez. Mientras Horn hacía un número con la tigresa Montecore , ésta le lanzó una caricia al antebrazo. El ilusionista se defendió golpeándola con el micrófono y cometiendo un error irreparable. Porque al tigre nuevo no se le ocurrió otra cosa que saltar desde su sitio para morder en el cuello al pobre Roy. Cuando pudieron separarlo del tigre, Roy fue trasladado a un hospital de Las Vegas, en el que se encuentra internado en estado muy grave. Como ven, el riesgo hace la vida divertida, pero si se abusa de él, puede causar graves problemas. La verdad es que a mucha gente no le apetece correr riesgos cediendo su rostro para que repten unas serpientes ni compartiendo vida laboral con un tigre. Pero eso de visitar lupanares, sobre todo en vacaciones, es un riesgo que muchos sí están dispuestos a correr. Lo saben perfectamente los empresarios del ramo en Sydney, donde comenzará en poco tiempo la Copa del Mundo de Rugby. Así que han decidido unirse para hacer una campaña publicitaria en toda la ciudad, con mensajes como los que se pueden leer en el camión y que, literalmente, preguntan: ¿Te apetece una melé? Ya saben lo que es una melé, ¿no?, ese lance del rugby en el que varios jugadores de cada equipo se empujan unos a otros guardando la cabeza entre las piernas de sus compañeros. ¿Les parece sugestivo? Lo cierto es que los empresarios de la prostitución de Sídney esperan una fuerte subida del negocio en las próximas semanas, tal vez porque los aficionados al rugby son mayoritariamente hombres. Una especie muy aficionada a correr ese tipo de riesgos.