Ayer les contaba que se había muerto Yukichi Chuganji, el japonés que ostentaba el título de hombre más viejo del mundo. Pues qué sorpresa cuando supe que ahora el más viejo es un español que vive en la isla de Menorca. Joan Ruidavets Moll es un zapatero nacido en esa isla el 15 de diciembre de 1889, el mismo año que Charlie Chaplin y Adolf Hitler, y fue contemporáneo de los pintores Van Gogh y Gauguin. El año de su nacimiento, la torre Eiffel apenas había sido terminada y aún no se había descubierto el electrón. Joan Ruidavets Moll se jubiló en 1954. Su mujer, que nació el mismo año que él, falleció a los 90 años. A la ritual pregunta de cuál es el secreto de su larga vida, Ruidavets responde que vivir con moderación. Fumaba «pero no mucho» y comía poco pero a menudo, con un régimen alimenticio típicamente mediterráneo a base de aceite de oliva, tomates, pescado y pan. Duerme hasta 14 horas diarias. Lo que no dicen las agencias es que en verano su casa es un revuelo de gente porque recibe la visita de un veraneante ilustre: José María Aznar. Sotheby's celebró ayer una subasta singular: los objetos decorativos de una de las casas del cantante Elton John que, como ha cambiado de residencia y quería darle un aire nuevo a la decoración, los puso a la venta. Los organizadores se están frotando las manos con el éxito de la iniciativa, ya que la práctica totalidad de los 481 lotes de la subasta superaron el precio previsto, multiplicando varias veces el de salida, que ya era alto. Al final, se vendieron cositas por valor de más de un millón de euros que todavía no sabemos exactamente cuánto es, cualquiera deduce a estas alturas que es mucho dinero en objetos decorativos. Lo curioso es que en la subasta acudieron coleccionistas de verdad, no sólo fans del cantante. En cuanto a lo que se podía ver, había de todo, desde una colección de animales de granja de porcelana hasta una papelera de ébano, pasando por un reloj de pared (se vendió en 17.000 euros) o unos cojines de Versace. A mí me hubiera gustado quedarme con un mueble Biedermeier o una tontería así. Y si la dosis de glamur no era suficiente, les traigo a Quentin Tarantino y a Uma Thurman. Había varias fotos para elegir, pero al final me decidí por ésta porque, aunque Tarantino físicamente no me dice nada, creo que no podría resistirme si alguien me mira con tanta pasión. Bueno, a lo que voy: ambos acudieron en Hollywood al estreno de su última película: Kill Bill vol 1 , un filme de cine negro que cuenta la historia de una asesina a sueldo que, tiroteada por su jefe, se pasa cinco años en coma con una bala alojada en el cerebro y al salir decide vengarse.