La destrucción de la capa de ozono se redujo a la mitad

La Voz LA VOZ | REDACCIÓN

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Investigadores norteamericanos constatan que tardará cincuenta años en recuperarse Los científicos atribuyen este éxito a la prohibición de gases dañinos para el medio ambiente.

01 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

La destrucción de la capa de ozono por fin comienza a remitir. Lo ha constatado un estudio elaborado por investigadores norteamericanos que han recogido y analizado datos durante los últimos veinte años. El equipo dirigido por Michael Newchurch, profesor de meteorología de la Universidad de Alabama, ha percibido una sensible reducción del agujero en la capa. «Se ha estado destruyendo a un ritmo del 8% durante un par de décadas, pero en la última ha sido sólo un 4%», explicó Newchurch. Sin embargo, a pesar de que los datos son esperanzadores, queda un largo camino para restablecer la capa de ozono. El mismo equipo de investigadores estima que faltan al menos 50 años para que se restablezca por completo. Newport empleó los datos tomados por tres estaciones terrestres internacionales y tres satélites de la NASA. Para el profesor, la causa de la disminución en el impacto negativo sobre la capa de ozono tiene un responsable: el protocolo de Montreal, establecido en 1987, y que prohibió el uso de componentes químicos como los clorofluorocarbonos (CFC), presentes en aerosoles y refrigeradores, que eran especialmente nocivos para la capa de ozono. Estratosfera La investigación también ha servido para constatar que el agujero se está reduciendo sobre todo en las capas superiores de la estratosfera, pero en las inferiores, las más cercanas a la tierra, el ritmo es menor. Para Newchurch, estos datos son el mejor ejemplo de los efectos beneficiosos que un tratado como el de Montreal puede tener para el medio ambiente, pero tampoco significa que haya que confiar en que la recuperación del ozono siga a este ritmo, porque es demasiado lento. Los investigadores son partidarios de que estos datos sirvan para propiciar nuevos acuerdos internacionales como el de Montreal que establezcan cambios serios y positivos. Ross Salawitch, investigador de la NASA, cree que estos datos ratifican la conexión entre la emisión de gases y la capa de ozono, y que se debería dar un paso más en su protección. «Puede decirse que estamos cumpliendo la tarea y debe mantenerse la prohibición del CFC», concluyó Mike Newchurch.