Hillary arrasa en las librerías

Bárbara Celis D'Amico CORRESPONSAL | NUEVA YORK

SOCIEDAD

La esposa de Bill Clinton y actual senadora demócrata desvela sus emociones durante el caso Lewinsky en un libro en el que asegura que no se presentará a la Presidencia

09 jun 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

¿Cómo se sintió Hillary Rodham Clinton al enterarse de que su marido, el ex presidente Bill Clinton, había mantenido relaciones con la becaria Lewinsky? ¿Por qué, a pesar de la traición, Hillary decidió seguir a su lado? A estas y a otras preguntas contesta el libro que más expectación ha creado en los últimos años en Estados Unidos, y por el que una editorial ha pagado la segunda cifra más alta de la historia, 8 millones de dólares (Bill Clinton cobrará 9 millones el año próximo). , las memorias de la ex primera dama estadounidense y actual senadora demócrata, se puso ayer a la venta, creando colas de fans a las puertas de las librerías desde la noche anterior. En Nueva York, más de trescientas personas se hacinaron ante la tienda donde Hillary firmó autógrafos. El escándalo se cebó con el matrimonio demócrata hace ya varios años. Sin embargo, el morbo por saber sigue vivo. Hillary es el nombre que más se repite estos días. Tiene la portada de la prestigiosa revista Time y su cara no deja de aparecer en todas las cadenas de televisión, en las que se le pregunta una y otra vez por sus emociones respecto a la becaria Lewinsky. Es más famosa que cualquiera de los demócratas que aspirarán a la presidencia el año próximo. Sin embargo, según aseguró ayer, ella no se presentará, ni el 2004 ni en el 2008. «No tengo ninguna intención de hacerlo pero me halaga la pregunta y espero que de esta manera alguna mujer se presente a las elecciones porque tenemos muchas y muy valiosas», explicó a la cadena ABC. Quizás su decisión tenga que ver con el pecado del que le acusan millones de norteamericanos: haber sido una primera dama pensante . Al contrario que Laura Bush, su sucesora, Hillary participó activamente en política durante la presidencia de su marido y fue la artífice de un ambicioso pero fracasado plan de salud pública que nunca llegó a ver la luz a causa de la presión de la industria farmacéutica y de seguros norteamericana. Pero sin duda, los párrafos más leídos de las 562 páginas de las que consta el libro serán los referentes a Mónica Lewinsky. Clinton nunca admitió haber sido infiel y Hillary le creyó. Pero el día antes de declarar bajo juramento, le confesó la verdad. «Quise retorcerle el cuello» afirma en el libro, donde define la conducta de su marido «moralmente equivocada» pero también critica a Kenneth Starr, jefe de la investigación contra Clinton. «Cuanto más sentía que Starr abusaba de sus poderes, más simpatizaba con Bill, al menos políticamente». Los Clinton superaron la crisis con ayuda de un consejero familiar. Y a pesar de las dudas de muchos respecto a la relación, Hillary parece tenerlo claro: «Nadie me comprende ni me hace reír como él. Después de 30 años, sigue siendo la persona más interesante que he conocido».