Los padres son excelentes identificadores de sus hijos superdotados, ya que aciertan en el 70% de los casos, mientras los profesores sólo detectan entre el 40 y 50% de estos niños y en un alto porcentaje -del 97%- creen que se trata de un niño fuera de serie y no es así, según una guía recién editada por el Defensor del Menor de Madrid. es un texto práctico que desea acercar el complejo mundo de los niños y adolescentes superdotados a la comunidad educativa y a la población en general. En cuanto a la identificación, subraya que es fundamental para establecer pautas desde los primeros años de vida del niño, aunque antes de los cinco años es difícil asegurar si lo es o no. Se identifica habitualmente porque se trata de niños con una enorme capacidad de atención y memoria, razonamiento verbal e interés por conocer cosas nuevas; alta sensibilidad emocional, lectura temprana y aprendizaje rápido de conceptos, entre otros. No sólo éxito Lo curioso es que los profesores comenten muchos errores. La guía explica al respecto que «ellos deben saber que no todos los niños con inteligencia elevada tienen éxito escolar, porque aunque la inteligencia es fundamental y necesaria, no es suficiente, puesto que el éxito escolar depende, además, de otros factores».