Los Saboya vuelven a Italia pero una revuelta les impide celebrar una misa

La Voz E. P. | ROMA

SOCIEDAD

15 mar 2003 . Actualizado a las 06:00 h.

La llegada de los Saboya a Nápoles, tras 57 años de exilio, estuvo acompañada por manifestaciones de protesta ante el Duomo de la capital, donde estaba prevista la celebración de una misa con la presencia de la familia real. Un hombre resultó agredido por los manifestantes y los Saboya decidieron suspender la misa programada en la capilla de San Genaro en la catedral. A pesar del incidente, los Saboya se reunieron con el presidente de la región, Antonio Bassolino, y con la alcaldesa de Nápoles, Rosa Russo Gervolino. Por su parte, Vittorio Emanuele agradeció, al descender del avión en el que se desplazó a Italia, «a todos los italianos haber hecho posible el regreso a la Patria». «El exilio es una sensación horrible que sólo puede entender quien lo ha vivido», agregó Vittorio Emanuele, que tenía sólo 9 años cuando fue obligado a abandonar Italia enbarcándose precisamente en Nápoles. El pasado 10 de noviembre, Víctor Manuel, de 66 años, y su hijo fueron autorizados a viajar al país como simples ciudadanos, tras la decisión del Parlamento de permitirles la entrada.