¡Feliz día de Reyes a todos los que hoy lean mi página! Si no tienen tiempo porque están disfrutando con las caras que ponen los más pequeños al descubrir sus regalos lo comprenderé, que una, aunque no es madre todavía, tiene su sensibilidad para estas cosas. Por otra parte, espero que ustedes hayan tenido también muchos paquetes que abrir, para seguir manteniendo viva la llama de aquella entrañable ilusión infantil. De lo que haya tras la frontera de los lazos y los celofanes ya no digo nada: el que haya sido bueno habrá recibido lo que pidió, o al menos un poquito, y el que haya sido malo habrá recibido carbón, o chapapote. Claro que, para mi voluntario, como para todos los demás, el caso es justo el contrario. Allá se va, hoy también, a abrir paquetes de contenido negro y viscoso, aunque puedo asegurarles que chapapote y carbón es lo último que se merece. Mejor les iría a otros que no lo han visto ni olido. Pero déjenme que hoy hable sólo de la ternura de los niños y de las caras que ponen mientras experimentan con sus nuevos juguetes. Cara de concentración Claro que, para caras, la de concentración que pone este jovencito japonés de cinco años, que ayer fue uno de los 4.000 participantes en un concurso de caligrafía en Tokyo. Puede que les sorprenda que se celebren estos certamenes, pero no es tan extraño en estos países, donde tener una buena caligrafía es tan importante como para nosotros escribir vaca con uve. Y ahí está él, con sus rosados mofletes, preparándose para ser un hombre de provecho. No me digan que no es tierno. Una calle para el Ratón Pérez Los Reyes Magos son la visita mágica más esperada por los niños, pero no la única. Y no hablo de Papá Noel. ¿Ya no lo recuerdan? Me refieron al Ratón Pérez, ese que pululaba por nuestra almohada cada vez que se nos caía un diente. Pues el ayuntamiento de Madrid le colocó ayer una placa de homenaje a nuestro ratón patrio (nada que ver con el Mickey Mouse de los yankis) en el número 8 de la calle Arenal. Allí era donde, según la historia que el jesuita Luis Coloma contaba al rey Alfonso XIII de niño, vivía el ratón, en el sótano de una confitería, dentro de una caja de galletas y frente a una enorme pila de quesos. Además, dentro del edificio se ha instalado una estatua de bronce para que los niños y las niñas puedan conocerlo en persona. Jennifer López no se casa en San Valentín Y hablando de ternura, nada más tierno que un amor como el que se profesan Jennifer López y Ben Affleck. Pero, a pesar de lo almibarado del asunto, la cantante y actriz negó ayer en el Jornal do Brasil que vaya a añadir más azúcar a esta relación casándose el Día de San Valentín. Dijo J.Lo que de momento no se han sentado a hablar en serio del asunto y a negociar una fecha. Sí se dieron más prisa para el acuerdo prematrimonial. Ya saben, el de las cuatro veces por semana. Aseguró también que nunca una relación suya había despertado tanta expectación. tambi¿¿en La cantante, cuyo sencillo "Jenny From The Block" se encuentra en el número seis de la lista de popularidad de esta semana en la revista Billboard, dijo que estaba haciendo todo lo posible para evitar que le afecten las conjeturas sobre su boda con Affleck. "Ya he estado en relaciones con otras personas famosas, pero debo confesar que no habían llegado a la locura de esta ocasión", señaló. López también negó que la pareja planeara invertir un millón y medio de dólares en su boda. La actriz de 32 años ha estado casada en dos ocasiones. Título TextoLoreratinis num dolorerci is Título TextoLoreratinis num dolorerci is Título TextoLoreratinis num dolorerci is Título TextoLoreratinis num dolorerci is