Don Juan Carlos se despidió de A Coruña y fue obsequiado con regalos para sus nietos El Rey derrochó simpatía y espontaneidad en la regata de Caixa Galicia
01 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.Su Majestad, el Rey Juan Carlos, se mueve como pez en el agua dentro y fuera del elemento líquido. Ayer, en la que fue la última jornada de la segunda edición de la regata Corporación Caixa Galicia, que se disputó desde el viernes en aguas coruñesas, demostró su pericia. A bordo del Bribón Telefónica Movistar , que se alzó con la victoria, y también en tierra. El monarca llegó al Real Club Náutico de A Coruña a las diez y media de la mañana y tuvo tiempo para charlar -y también contar algún que otro chiste- con el presidente de la Corporación Caixa Galicia, José Luis Méndez; el del Náutico, Gabriel de Llano, y Manuel Rodríguez, de los astilleros Rodman, al que felicitó por la embarcación. La suya. Con chaleco marinero y gorra, el Rey se prodigó en saludos a curiosos, amantes de la vela y tripulantes congregados en la dársena (más tarde se pasearían por allí Donato y Makaay). Las espectaculares medidas de seguridad no impidieron que hiciese carantoñas y besase a varios niños, y hasta bromease con una de ellos, a la que le quitó el gorro, se lo probó y luego devolvió entre risas. De charla con la miss Sobre el pantalán, don Juan Carlos habló con los deportistas y también con Vanessa Mariño, Miss Galicia, que embarcó en el Berlinguiño , de Citroën. Para saciar el apetito durante la travesía, el monarca se llevó mar adentro panes de queso, bocadillos, fruta, agua y zumos. A su regreso, y con el triunfo ya a bordo, recibió el aplauso del público, que minutos antes también se lo dedicó a la tripulación del Caixa Galicia , el subcampeón. El Rey volvió a hacer gala de su espontaneidad. Exclamó un sonoro «¡Qué calor hace!», ayudó a la hija del patrón del Bribón , Pedro Campos, a subir al velero y posó con toda la familia. A la suya, a sus cinco nietos, les llevará de recuerdo de A Coruña: camisetas y camisas de la regata, a su medida, que organización y patrocinador le regalaron. Tanto le emocionó la muestra de cariño que aseguró que las lucirán en aguas mallorquinas. Antes de partir, la entrega de trofeos, a la que también asistieron el alcalde coruñés, Francisco Vázquez, y el delegado del Gobierno, Arsenio Fernández de Mesa. Con un «que suban, que suban» animó a las tripulaciones a acercarse, repartió felicitaciones y hasta protagonizó un traspié real.