¿Quién vigila a quién?

Alba Díaz-Pachín alba.diaz@lavoz.es

SOCIEDAD

El barrio londinense de Notting Hill, famoso de siempre y famosísimo desde la película de Julia Roberts y Hugh Grant (..., que me leen niños) está de fiesta. Aunque es inglés, Notting Hill tiene el que dicen es el mayor festival al aire libre de Europa porque acuden unos dos millones de personas. Festivo seguro que es, porque nació de los emigrantes jamaicanos que vivían en el barrio en los cincuenta y que decidieron celebrar su carnaval en la ciudad de las brumas. Aunque ahora los pisos en el barrio son prohibitivos para caribeños e ingleses en general, la esencia de la fiesta se mantiene y el ritmo está asegurado. Lo que parece que también está asegurado es el follón, ya que cada año muere alguien y hay atracos y disturbios de todo tipo. Por si acaso, se han enviado 10.000 policías al lugar y se han instalado ochenta cámaras (sí, como lo leen). Claro que si todos los polis son como Nick Tungat -que aparece en la imagen bailando encantado de la vida con Michelle , que así se llama la chica- tal vez permitan que arda el barrio. Los gatos, en peligro Claro que más arriesgado que pasarse por Notting Hill durante estos días es, no les quepa la menor duda, ser gato en Christchurch, Nueva Zelanda. Resulta que en el zoo de Wellington han decidido exterminar a todo cuanto felino se cuele en el recinto, con la excusa de que extienden una infección (toxoplasmosis) a los demás bichos. Las autoridades no lo dicen de broma, que ya han muerto dos canguros por este mal que a mí me suena a embarazo, y no me digan por qué. Rebajas que «matan» en Israel Les traigo ahora una noticia de la que prefiero no opinar. Verán, desde la última Intifada, hace dos años, el ejército israelí utiliza el término «liquidación selectiva» como eufemismo de ejecución de palestinos sin juicio previo. Bueno, pues la cadena de tiendas de ropa de mujer Nina utiliza la expresión-«liquidación selectiva», no «ejecución sin juicio»- para referirse a sus rebajas de hasta el setenta por ciento. Por si fuera poco, la frase está adornada con el dibujo de un círculo y una cruz, ya saben, como si se tratase de una mira telescópica. Todo eso es increíble, pero lo es más el motivo de la campaña: entre muchos judíos «liquidación selectiva» tiene connotaciones positivas, y la firma de ropa simplemente se aprovecha. Ya que lo suyo es el humor, yo propondría, no sé, que pusiesen la frase sobre una esvástica; bueno, tal vez Nina no vendería tanto.