Carlos de Inglaterra, príncipe de Gales y heredero al trono británico, ha regañado a su hijo mayor, el príncipe Guillermo, por fumar una media de diez cigarrillos al día. Poco amigo de los fumadores, el hijo de la reina Isabel II está muy preocupado porque teme que Guillermo, de 20 años, se convierta en un adicto al tabaco, según publicó ayer el Sunday Mirror . «Carlos se enojó tanto cuando descubrió que Guillermo fumaba y tuvieron una verdadera discusión. Siempre están discutiendo sobre eso. Es una pena, pues Guillermo es buen atleta y gran nadador», afirma un fuente de la realeza consultada. Tan enfadado está Carlos de Inglaterra, que ha pedido a su hijo mayor que deje de fumar antes de regresar en septiembre a la Universidad de Saint Andrews (Escocia), donde estudia la carrera de Historia.