El Nobel Robert Gallo prueba en monos una vacuna para todos los tipos de VIH

PILAR VEGAS BARCELONA. ENVIADA ESPECIAL

SOCIEDAD

Sanidad da el visto bueno a un medicamento que reduce hasta en seis pastillas las dosis diarias que deben recibir los enfermos Los avances terapéuticos están centrando gran parte de la conferencia del sida de Barcelona, aunque ninguno es definitivo. Ayer, el Ministerio de Sanidad aprobó el uso de un medicamento que reduce considerablemente el número de pastillas a tomar en el tratamiento del sida. El premio Nobel de medicina y co-descubridor del virus, Robert Gallo, adelantó que el Instituto de Virología Humana de Baltimore, en el que trabaja, ha iniciado las pruebas en simios de una vacuna preventiva que ataca todos los tipos de VIH.

09 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Eliminar seis pastillas de golpe es un auténtico alivio para los enfermos de sida del primer mundo. Y esto pronto podrán hacerlo los españoles puesto que el Ministerio ha aprobado un medicamento -Viread- tan potente que equivale a cinco o seis pastillas, según los casos. Debe tomarse una vez al día en comprimidos y, según se destacó ayer, es menos tóxico que los comercializados hasta ahora. Por eso, aunque tiene que administrarse junto con otros, hará que más pacientes sigan el tratamiento sin abandonarlo, algo que sucede con frecuencia. En la Conferencia Internacional del sida, la sombra de la soñada vacuna sigue pululando a pesar de que los científicos insisten que hasta la próxima década no podrá comercializarse ninguna. Robert Gallo, un hombre todo carisma, centró ayer su ponencia en los principales líneas de estudio, entre ellas, la vacuna. Después de su habitual discusión con parte de la concurrencia, los fotógrafos en esta ocasión, destacó que el Instituto de Virología Humana de Baltimore, en el que él trabaja, está desarrollando la que puede ser la primera vacuna experimental que puede utilizarse en la lucha contra cualquier tipo de VIH. Esta vacuna, que sólo se ha usado en monos con virus extraídos de humanos, impide que el VIH mute. El gobierno de Tailandia también anunció ayer que han comenzado a realizar pruebas con una vacuna que evita la infección, pero que sólo se espera que funcione para un tipo concreto de VIH. En este país los sistemas de prevención han permitido que el número de nuevos infectados anuales cayera de 143.000 en 1991 a 25.000 el pasado año, aunque las cifras siguen alarmando. Sin embargo, las llamadas vacunas terapéuticas son las más investigadas. Como ha señalado el doctor José María Gatell, co-organizador de la Conferencia Internacional del Sida, éstas se aplican junto con otros fármacos a personas ya infectadas y permiten que, a diferencia de lo que sucede ahora, los enfermos puedan dejar de tomar medicación en algún momento de su vida.