Medalla de la Xunta, doctor honorífico por la Universidade de A Coruña, presidencia de Ence, vicepresidencia de Fenosa,... José Luis Méndez lleva 21 años subiendo por la escalera financiera y uno recogiendo los cargos y galardones sembrados en cada peldaño. El director general de Caixa Galicia siempre tuvo claro que el tópico no iba con él. Ante la duda de subir o bajar, Méndez siempre optó por fusionar. Y, por lo que hace y lo que dice, tampoco parece sentirse aún en lo alto de la escalera: «tenemos un proyecto común y abierto al que pueden adherirse otras instituciones para conseguir un sistema financiero más autóctono en este mundo internacionalizado». Tiene tres hijos a los que adora, una mujer socióloga y un gusto exquisito por el pescado fresco. Admirador de Enrique Fuentes Quintana, de cuya cátedra formó parte en los años 70, su primer trabajo bancario le llegó de la mano del Banco Noreste, del que saltaría en 1981 a la dirección general de Caixa Galicia. Hoy es el jefe de la décima entidad financiera más importante de España, con una red de más de 700 oficinas por toda España y Portugal. Le gusta correr en bicicleta, comer poco y, sobre todo, invitar a gente interesante con la que charlar en su casa. La tertulia es la única salsa en la que se permite hacer sopas. A sus 56 años y es un adicto al ordenador y a la información on line. Tenaz hasta la terquedad, paciente y duro negociador, José Luis Méndez forma parte de esa bendita generación de gallegos cincuentones que se codea en la cima de los grandes negocios. En el palco del Dépor, como en el salón de su casa o en el despacho de juntas de la caja de ahorros, Méndez sigue subiendo esa escalera sin fin ni tópicos de gallego indeciso.