La lección más fácil de aprender

REDACCIÓN A CORUÑA

SOCIEDAD

Miles de niños aprovecharon el día para disfrutar al máximo y admiraron los trabajos expuestos con sus padres y profesores

25 may 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

El reloj no había marcado todavía las once de la mañana y los primeros colegios ya habían comenzado a llegar al parque de Acea de Ama. Los más madrugadores tuvieron las atracciones para ellos solitos, pero la tranquilidad duró poco. Doce del mediodía y las instalaciones de la Secretaría Xeral para o Deporte en Culleredo ya se habían convertido en un enorme colegio. Ni hablar de libros y menos de lecciones, sólo una: divertirse al máximo. Era lo que tocaba . Miles de niños tomaron buena nota de ello y comenzaron recorrer el parque a la velocidad de la luz. El centro neurálgico del asunto estaba en la pista de los hinchables. Los había para todos los gustos y para todas las edades. En el tobogán gigante incluso se pudo ver a alguno al que ya no le quedaban muchos pelos en la cabeza y su cara de satisfacción era la misma que la de los que no habían alcanzado todavía los dos lustros de edad. Entre juego y juego, la visita a la sala de exposiciones era obligada. Gracias a las cuidadas aportaciones de los centros participantes en el programa Voz Natura y a un admirable montaje del material, todo el tiempo era poco para apreciar la muestra. Allí cambiaban los papeles. Eran los niños los que llevaban de la mano a sus papás para mostrarles con orgullo el trabajo que habían realizado y echar un ojo al de los demás centros. La entrega de premios a los centros ganadores y la grabación del programa Xabarín Club fueron luego el punto culminante. Así, el recinto de Acea de Ama se convirtió durante toda la jornada en un pequeño parque de atracciones. En números, quinientas personas controlaron la seguridad y los servicios sanitarios, ciento treinta monitores y especialistas organizaron las actividades lúdicas y deportivas y miles de niños, y no tan niños, se lo pasaron en grande.