Ustedes dirán que le tengo tirria a Mette Marit, pero es que la chica no hace más que facilitarme las cosas. Yo creo, y como yo me parece que otros muchos, que la joven heredera noruega es gafe. Si no, hagan cuentas: este año ha tenido una pulmonía, le pegó a su marido ante mil cámaras de televisión y se rompió un tobillo esquiando. Si a eso se le suma su pasado antes de la boda... pues ya me dirán. Porque lo tener quemaduras de primer y segundo grado en cara y ojos por el sol de una terraza y los focos de las cámaras de televisión será posible, eso parece obvio, pero muy normal no es. Todos hemos visto miles de entrevistas al aire libre, con sol radiante, famoso colocado para la ocasión y cosas así, y no se sabe de un caso semejante, al menos no entre el reducido grupo del famoseo real. Y va y, zas, le pasa a ella y, a su marido, aunque a él menos. Lo mejor es que la familia real cree que la culpa es del canal de televisión, la cadena alemana N-TV. Serán los únicos que crean eso. PRINCESA LLORONA. Sin salir de los países nórdicos, hay otra noticia de princesas. Bueno, princesa exactamente no. Verán, en Dinamarca se elige cada año a la denominada Princesa llorona, que es un personaje público y conocido que ese año se haya mostrado especialmente quijica y protestón. Pues en esta edición los organizadores del premio lo tuvieron muy fácil y decidieron entregárselo a Henrik de Dinamarca, esposo de la reina Margarita. Se acordarán ustedes del campanazo que dio el príncipe cuando se marchó a su residencia familiar de Francia porque nadie le hacía caso en su país. Ahora la reina le deja usar como sello una corona real, para que no se sienta relegado a un tercer plano, detrás de su guapísimo hijo Federico. ISABEL Y CAMILLA. Esta sección me ha salido hoy de lo más aristocrática, aunque con historias que mejor queden en el olvido. Y por si lo anterior fuese poco, resulta que la reina Isabel II ha invitado a la novia-quién-sabe-si-oficial de su hijo, el heredero Carlos de Inglaterra, a un concierto que se celebrará esta semana con motivo del 50 aniversario de la llegada al trono de la monarca. Hace poco, una amiga mía me recordaba aquello de «el que la sigue, la consigue» y ponía ejemplos de famosos, entre ellos el de Camilla Parker Bowles, y no le faltaba razón. ABOGADAS SAUDIES. Y si es cierto que me gusta el cotilleo de altura, no lo es menos que me preocupa la situación de las mujeres. Como las de Arabia Saudí, cuyo gobierno sopesa la posibilidad de autorizar a las féminas a ejercer la abogacía, aunque sólo en casos relacionados exclusivamente con el género femenino. El ministro de Justicia, Abdulá bin Muhamad al Sheij, ha dado luz verde a un estudio spnre este asunto. Las mujeres tendrían despachos propios o, si no, oficinas separadas de los varones, claro. Como es lógico, ni se plantea dejarlas ser juez o fiscal. Pero bueno, pasito a pasito se hace el camino, y ya se encargarán las saudíes de hacerse oir.