A pesar de los intermedios lluviosos, el buen tiempo ya está aquí. Y con el calorcito apetece darse un baño ¿no creen? Pues nada, aquí tienen una buena propuesta. Se cogen ustedes un avión, se desplazan hasta la India y a unos 2.900 kilómetros al suroeste del Tíbet se encontrarán con este recodo del río Brahmaputra donde un baño, además de sus características refrescantes, les proporcionará una evidente limpieza del espíritu. ¿No les seduce? Pues entonces acudan a la playa más cercana y simplemente báñense. La limpieza espiritual se la pueden saltar y afrontarla por otros métodos más clásicos. RISAS JUDICIALES. Una buena manera de regenerarse por dentro es echarse unas risas. Ahí va una recomendación: el libro De juzgado de guardia de los periodistas Jorge Muñoz y Javier Ronda, que recoge algunas de las múltiples anécdotas que ocurren en los juzgados. Desde los que se ponen nerviosos y llaman al juez «su señorita» a los que, indignados al ser declarados culpables anuncian su intención de «repelar» la sentencia, que viene a ser una curiosa contracción entre apelar y recurrir. O el caso del atribulado juez que, al redactar un auto se puso a sí mismo en busca y captura y, efectivamente, algún tiempo después fue detenido por la policía en plenas vacaciones. EL ENTRENADOR Y LA PRESENTADORA. Supongo que a estas alturas, los seleccionadores del Mundial tendrán mucho en qué pensar. Pues al inglés, Sven Goran Eriksson, le han destapado un romance con una presentadora llamada Ulrika Johnson, sueca como él. De momento, Sven se hace el sueco (perdón por el chiste) y no dice nada, pero su esposa sí ha declarado que no hay nada entre su marido «y esa pobre chica». Uy, uy, uy. Cuando se utiliza esa expresión es que la relación no es del todo inocente. En cualquier caso, después del repaso deportivista a David Beckham, esta nueva historia no debe tener muy tranquilos a los aficionados.