Cuentas pendientes con Bruselas

La Voz

SOCIEDAD

La información recogida por el Ministerio de Sanidad en el informe sobre la situación de las aguas de baño tanto marítimas como continentales será remitida a la Unión Europea, en lo que supone un procedimiento habitual, ya que, posteriormente, son las autoridades comunitarias las que elaboran un estudio sobre la situación en el conjunto de la UE. Los datos de los últimos años, elaborados desde 1992, confirman, según el ministerio, que el nivel de las aguas españolas es muy elevado. Sobre este punto, sin embargo, discrepa Bruselas, y más concretamente en lo que se refiere a las zonas de baño continentales. De hecho, la Comisión Europea mantiene un litigio con España, a la que acusa de incumplir la normativa comunitaria en materia de calidad de aguas interiores de baño. La Corte de Luxemburgo ya falló en contra de las autoridades españolas en 1998 y el proceso continúa. El fallo definitivo, de demostrarse las acusaciones, podría suponer para España una multa diaria de 45.600 euros diarios (siete millones de pesetas) hasta que no arregle su situación. El ministro de Medio Ambiente, Jaume Matas, señaló en su momento, sin embargo, que el Gobierno «demostrará con hechos que no tiene porque pagar la sanción». Sin discusión Donde no existe disputa es en lo que se refiere a la calidad de las aguas de baño en las zonas marítimas, donde España sale bien parada en comparación con los demás países europeos. Pero aún más beneficiada sale Galicia. En el informe de la UE del pasado año se destacó que el 99,6% de las playas de la comunidad son «conformes para el baño».