¿Miedo o éxtasis?

La Voz

SOCIEDAD

Carnaval

12 feb 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Tendrá miedo? ¿Qué opinan ustedes? La oportunidad del fotógrafo deja en el aire si el gesto de la sambera está relacionado con el terrorífico aspecto de la serpiente o simplemente es un momentazo de éxtasis carnavalesco. Más bien parece lo segundo. O tal vez es que la cazaron justo en el instante de enterarse que David Bustamante ganó y Chenoa no. ¿Qué creían, que yo no veía el programa? Pues hasta que no acabó no salí de casa. Eso sí, alucinada con la decisión del público y con el vestido de Nina. ¡Vaya pantalón rojo hortera que se colocó! Pero dejemos el tema, que la foto va de carnaval y no de Operación triunfo. La imagen pertenece a la escuela de Portela en su desfile por el celebérrimo sambódromo, el lugar al que espero ir algún día como enviada especial a mandar una decente crónica de los carnavales. A ver si cae esa breva.

LLEGA SAN VALENTÍN. Y, sin solución de continuidad, pasamos del carnaval a San Valentín. Una lectora me escribe asegurando que sobrevivirá a pesar de que es un palo soportar toda la publicidad amorosa cuando no se tiene pareja. Y yo estoy muy de acuerdo. Pero, es tan bonito estar enamorado y hacer apología del amor que casi es mejor plantearse la supervivencia y no quejarse del márketing. Con no hacerle caso es suficiente. Sólo hace falta un gesto. Como el de los militares austríacos, que han decidido entregar ramos de flores a todas las soldados que custodian la frontera con Hungría y Eslovenia. Todo un detalle. Estén atentos y no dejen pasar la oportunidad. Vale la pena.

CONDENA FIRME. Al final, Estefanía de Mónaco y Franco Knie, el domador de elefantes, se han salido con la suya. La caricatura de ambos que en su día publicó la revista suiza Facts le va a costar a la publicación 5.800 francos suizos, que son unos 3.900 euros, pagaderos solidariamente por el director, el dibujante y un colaborador. De momento no hay recurso por parte de la revista, pero no duden que la cosa no acabará aquí. Aún dará unas cuantas vueltas ¿Y cómo era la caricatura? Pues un pelín obscena, la verdad. Se trataba de un dibujo en el que Estefanía aparecía semidesnuda, mientras que Franco, frente a ella tenía entre las piernas un artilugio sexual con forma de cabeza de elefante. Y el texto decía: «La princesa Estefanía de Mónaco se ha encaprichado del último número de elefantes de Franco Knie». Hay que cortarse un poco, ¿no creen?