Ya casi está aquí. El Carnaval. Y, tal y como había prometido, Naomi Campbell será una de las estrellas de la escuela de samba Portela. Pero claro, nadie nace enseñada, aunque sea una top model. Así que Naomi, que aprovecha su estancia en Brasil para participar de la semana de la moda, está tomando lecciones de cómo bailar la samba con la que parece toda una experta. No se preocupen, que seguiremos informando sobre la evolución de Naomi. Y del Carnaval, por supuesto. ELLE McPHERSON SE CASA. Tranquilos que no es ninguna novedad. La super top model australiana se va a casar con su hombre de su vida, Arpad Busson, con quien lleva conviviendo seis años. Pero una boda es una boda y no hay convivencia sobra la que no planee ese momentazo. Así que la pareja se casará, aunque todavía no hay fecha. Lo que sí hay es un peacho de anillo que quita el hipo. Elle lo lució en su última aparición pública. Pues nada, a disfrutar. CASARSE A LOS 96. Si me hubieran dado a elegir entre ir a esa boda o a la que ayer se celebró en Clapiers, no me la habría pensado. Mejor la francesa. ¿Saben quién se casaba? Pues Madeleine y Francois. El asunto no tendría más trascendencia de no ser que ella tiene 94 años y él, 96. Es decir, entre los dos, 190 años. Casi ná. ¿Se puede una enamorar a esa edad? Es evidente que sí, porque Madeleine, casi ciega y sorda, no dejó de sonreir durante toda la ceremonia. Y él, un tipo simpático. Así explicó como se habían conocido en el asilo: «Ella vino a pedirme que le arreglara un triturador de ajos y yo, a cambio, le pedí un beso». Una maravilla. CHAVEZ PUDO HABER SIDO CURA. E, incluso, con su carisma, el que casara a las dos parejas precedentes. Pero algo ocurrió por el camino de modo que el presidente venezolano decidió no meterse en el seminario y abrazar otros menesteres. Al parecer, en Venezuela se estableció una polémica sobre si Chávez era católico o no. Y ante la duda, el presidente salió con esa revelación: un poco más y acaba con alzacuellos. LA THATCHER, DE MÁRMOL. La que nunca hubiera sido monja es Margareth Thatcher. Antes conocida como la Dama de hierro, ahora es la Dama de mármol. Le han hecho una estatua en la que la han dejado clavadita. No le falta ni la permanente ni el bolsito ese hortera con el que iba siempre. Ya ven, tanto criticarla y al final le hacen un monumento. Y, por si fuera poco, la obra la presentó ayer un diputado laborista. El artista que la ha inmotalizado en mármol es Neil Simon y los conservadores intentan ahora que se apruebe una moción para que la estatua pueda quedar instalada en el Parlamento británico, algo que está prohibido ya que la ley no permite ese tipo de homenajes pétreos a primeros ministros que sigan vivos.