Un lobo no tan feroz

La Voz

SOCIEDAD

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29 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

Da un poco de miedo ¿verdad? Tranquilos, no pasa nada. Ni ella es caperucita, ni el lobo es el feroz. La chica se llama Tanya Dyachenko y se lo pasa pipa con este lobo de nueve meses que, según dice, se comprota como un perro doméstico cualquiera. Puede ser, pero la afilada y amenazante dentadura del animal da que pensar. El caso es que la madre de Tanya es bióloga en uno de los principales parques naturales de Bielorrusia y tiene el asunto de los lobos perfectamente controlado. Afortunadamente, el lobo de los cuentos no era tan bueniño sino, ¡menudo rollo de cuentos!

CAPUCCINO GIGANTE. ¿Se acuerdan de aquel anuncio en el que un simpático italiano ligaba con su vecina gracias a un capuccino? Pues bien, ahí tienen a Ettore Diana y Luca Braguti elaborando el capuccino más grande del mundo. Mil litros de leche y quinientos de café han sido necesarios para batir este récord del mundo. ¿Cuánto podrían ligar con semejante capuccino? Más bien poco, si se tratara de mí.

SE ACERCA LA BODA. Siguen trascendiendo, poco a poco, detalles de la boda del mes para nosotros, del año para los holandeses. Máxima Zorreguieta irá vestida de Valentino. Ya es oficial. La prensa local no lo ha tomado demasiado bien, porque creen que hay suficientes diseñadores en el país como para acudir a uno extranjero. Pero Valentino es Valentino y, de hecho, algo así ya se esperaba porque la pareja viajó a París recientemente para entrevistarse con el diseñador. La boda es el sábado. Afilen las uñas y prepáranse a criticar.

SUBASTA MATRIMONIAL. Kay Hammond es una empresaria británica que tiene 24 años y poco tiempo libre. Tan poco tiene que ha decidido casarse con el mejor postor. Y decidió encontrarlo en Internet. Así que, ni corta ni perezosa, organizó una cibersubasta en la que el premio era ella. El precio de salida fueron unos 66 millones de pesetas, que aceptaron dos hombres. Ahora, Kay va a decidir entre ellos y, si acepta se quedará con un marido y 66 kilitos. No está mal el sistema. Bueno, habría que ver antes a los aspirantes, claro.

PREMIO PARA CARLOS. Tanta defensa del medioambiente tenía que tener su recompensa. El príncipe Carlos de Inglaterra se ha hecho acreedor al galardón Euronatur 2002 por su «compromiso de muchos años por la agricultura ecológica». Los promotores del premio son los miembros de una fundación alemana del mismo nombre. Pues enhorabuena para el príncipe, que no todo van a ser disgustos.