No me digan que, a estas alturas, no tienen en el cajón alguna invitación de boda para esta temporada de primavera/verano. ¿A qué sí? Pues yo también. Más de las que quisiera, la verdad. Pero bueno, así son las cosas. Y ya saben que en las bodas se liga mucho, así que tengo una invitación en la que he depositado grandes esperanzas. Y como es fuera de Galicia y no puedo apelar a mi nombre para añadir glamour a mi aspecto, pues tengo que apostar por un modelo rompedor. ¿Qué les parece este? La verdad es que lo tiene todo. Desde el tocado de capullitos a las transparencias, pasando por las borlitas de colores y por el tremendo abanico. ¿Creen que no me atrevería a ponérmelo? Si piensan eso es que no me conocen. Lo malo del vestido no es su espectacularidad. Lo malo es el precio, porque se trata de una creación de Galliano para Dior presentado ayer en París. Si mi jefe me subvenciona, me lo pongo y le mando una foto de la boda. Y si la quiere publicar aquí, pues que lo haga. Es una promesa. EL NIÑO, YA NO ES TAN NIÑO. Tanto rollo con El Niño y no sé qué le ven de niño a Sergio García. Para empezar, el año pasado fue el deportista que levantó más dinero. Y para acabar, resulta que tiene un affaire con Martina Hingis. O eso dicen. Porque sino ya me dirán que hacía ayer Sergio viendo partidos en Melbourne. Bueno, es cierto que el jueves comienza un torneo de golf en esa ciudad pero, háganme caso. Ahí hay algo. Así que ya me dirán qué es lo que tiene de niño Sergio García. Por lo menos le podían llamar El chaval. EL PORCO VOLADOR. ¿Qué me dicen del cartel? Al menos, nadie le podrá restar originalidad. Es el emblema de la próxima feria del cocido de Lalín, una villa que sabe recompensar a quienes han trabajado por ella. Es el caso de este noble animal, protagonista de decenas de fiestas y de miles de comidas. Así que el año pasado le hicieron una estatua. Y este año, la estatua es el motivo del cartel. Debo reconocer que no compite en glamour con Galliano, pero no me negarán que tiene su gracia. El autor del cartel con aire Pink Floyd es Armindo Salgueiro. QUE SE CASEN. Un pasito más. Después del sonado matrimonio del ministro noruego, hoy les traigo a esta página un nuevo avance para los matrimonios de homosexuales. En la ciudad suiza de Zurich ya es legal. Acaban de aprobar una ley que equipara los matrimonios de homosexuales con los de los heterosexuales. La boda en la que yo me pondría el vestido de la foto es heterosexual, pero no me importaría nada ir a una de las otras. Sobre todo si me financian otro modelito de la misma marca. O aunque sea parecida.