El maestro de la moda parisina anunció ayer que el próximo día 22 presentará su última colección y abandonará el diseño La alta costura francesa pierde a un genio revolucionario, Yves Saint Laurent, el primer artista de la moda que fue homenajeado en un museo, el Metropolitan de Nueva York. El modisto anunció ayer su retirada del mundo del diseño para el próximo 22 de enero, día en que presentará su último desfile en el Centro George Pompidou de París. El diseñador, que ya sólo creaba alta costura tras haber dejado el «pret-á-porter» en manos del estilista del grupo Gucci, Tom Ford, convocó la primera rueda de prensa de su vida para anunciar su retirada y dar las gracias a todos los que han confiado en él en sus cuarenta años de oficio.
07 ene 2002 . Actualizado a las 06:00 h.Saint Laurent confirmó ayer su despedida «no sin desgarro (...) porque los paraísos mas bellos son aquellos que se han perdido». En la única rueda de prensa ofrecida en su vida, el modisto resumió su visión de la moda y lamentó que «ciertos» colegas la utilicen para satisfacer «los fantasmas de su ego». «Yo, al contrario, quise ponerme al servicio de las mujeres, o sea, servirlas, servir su cuerpo, sus gestos, sus actitudes y su vida, quise acompañarlas en ese gran movimiento de liberación que conoció el siglo pasado», explicó. El revolucionario artífice de la nueva silueta femenina de la segunda mitad del siglo XX dijo «ser consciente de haber hecho progresar la moda», de haber creado «la indumentaria de la mujer contemporánea» y «participado en la transformación» de su época». Saint Laurent, de 65 años, no obvió los períodos difíciles, las angustias, «la prisión de la depresión y la de los hospitales». Pero «son los nerviosos los que fundaron las religiones y crearon las obras maestras y yo formo parte de esta familia», añadió el artista, para quien «lo más importante fue el encuentro consigo mismo». «Siempre situé por encima de todo el respeto de este oficio, que no es completamente un arte pero que necesita un artista para existir», manifestó Saint Laurent. El primer modisto que encontró un equivalente femenino del traje masculino subrayó haber pensado siempre «que la moda no sólo estaba hecha para embellecer a las mujeres, sino también para darles seguridad y confianza, y para permitirles asumirse». Vestido con traje y corbata negros y sentado ante una pequeña mesa, el modisto expresó su gratitud a «quienes creyeron en él», incluido el multimillonario François Pinault, hoy propietario de la firma que lleva su nombre.