La Voz explica en un libro el origen del terrorismo islámico

REDACCIÓN A CORUÑA

SOCIEDAD

«Oriente y Occidente: dos mundos en conflicto» se ofrece el sábado por 50 pesetas Oriente está herido. De su pasado glorioso, simbolizado en la expansión del Islam, sólo queda un vago recuerdo al que se aferran los integristas en un intento por recuperar el esplendor perdido. Occidente prospera y Oriente no sale de su bache. Ésta es una de las tesis que aporta el libro que La Voz ofrecerá el próximo sábado por 50 pesetas (0,30 euros) para explicar el ataque de Bin Laden contra las Torres Gemelas. Ésta y otras teorías se recogen en el título «Oriente y Occidente: dos mundos en conflicto», que supone la cuarta entrega de la colección «Claves para el nuevo siglo».

14 nov 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

¿Por qué el odio de Bin Laden y los extremistas islámicos a todo lo relacionado con Occidente y, en especial, Estados Unidos? ¿por qué los integristas actúan como kamikazes sin el menor apego a la vida? ¿a qué se debe que dos culturas milenarias se hayan dado la espalda a lo largo de la historia? La respuesta a estas preguntas se antoja fundamental para entender la actual crisis internacional desatada tras la caída de las Torres Gemelas. El escritor y periodista Mateo Madridejos responde a estos interrogantes en el libro Oriente y Occidente: dos mundos en conflicto, que los lectores de La Voz encontrarán el próximo sábado en los quioscos al precio simbólico de 50 pesetas (0,30 euros). Desconocimiento ¿Y quién es el responsable de esta distancia, de este desconocimiento mutuo de dos culturas que conviven en un mismo mundo y que ha servido de caldo de cultivo para los terroristas? El autor del libro concluye que nadie se libra de culpa. Por un lado, los países árabes han fracasado en buena parte en su intento de introducir el necesario laicicismo que separe el poder del Estado y del Islam, un factor generador de conflictos que se une a la inestabilidad política de los gobiernos y a las condiciones de pobreza en que viven la mayoría de los habitantes de estas naciones, pese a su riqueza. Por otro, Occidente ha hecho primar sus intereses económicos y estratégicos en una región generosa en petróleo, en vez de ayudar a su estabilidad. En este contexto, dice el autor, «las potencias occidentales no son inocentes», ya que Estados Unidos ha contribuido a crear el monstruo llamado Bin Laden.