El director del Atlas de mortalidad en áreas pequeñas en España (1987-1995), Joan Benach, explicó que «se pueden destacar tres conclusiones principales: la primera, que el riesgo de mortalidad sigue un patrón norte-sur, de modo que a medida que nos desplazamos hacia al sur, el riesgo aumenta; la segunda, que en algunas causas de muerte, el riesgo se concentra en áreas geográficas muy determinadas de España». El tercer resultado se refiere a que «existe una agregación de áreas de España donde el riesgo es mucho más alto en el suroeste del territorio». Así, «en lugares como Huelva, Cádiz o Sevilla hemos observado entre un 20% y un 25% de exceso de mortalidad respecto a la media». Benach destacó la importancia del estudio ya que «su valor consiste en su capacidad de ofrecer una enorme cantidad de información, y de forma visual y clara, ver dónde se localizan las enfermedades».