Tensa espera en la NASA ante la posibilidad de que un fracaso cancele el plan de exploración del planeta rojo La NASA se juega el futuro de la exploración de Marte a una carta, la de la «Mars Odyssey». La sonda espacial, lanzada el pasado 7 de abril, debería frenar la próxima madrugada (4:30 hora española) hasta dejarse «atrapar» y quedar en la órbita del planeta rojo. Un éxito sería el inicio de la misión científica que pretende demostrar si hay o hubo agua en Marte, además de dar un primer paso hacia una futura misión tripulada.
22 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Los recortes de presupuesto y un nuevo fracaso, con dos precedentes en 1999, podrían acabar con el plan impulsado por Dan Goldin, el responsable de la NASA que dimitió la pasada semana. La Mars Odyssey se enfrenta la próxima madrugada a la leyenda negra de la exploración de Marte: menos de un tercio de las treinta misiones lanzadas al planeta rojo en los últimos cuarenta años han finalizado con éxito. Pero ahora, dos años después de los fracasos más sonados, la NASA confía en un cambio de suerte. No todo queda en manos de la suerte. Los ingenieros de la agencia espacial norteamericana extremaron la precaución en los cálculos, para evitar errores como la confusión del sistema métrico decimal y el anglosajón, que en 1999 provocó que la Mars Climate Orbiter se estrellara contra la superficie marciana. Ésta vez, cualquier pequeño detalle que ponga en riesgo la misión ha sido estudiado, según George Pace, gerente del proyecto. El proceso de aproximación se inició el día 15 de octubre, con el envío de las órdenes a la nave, y el momento decisivo será la próxima madrugada madrugada. A las 4:30, hora española, se encenderá el motor principal y frenará la sonda espacial. Entonces pasará por detrás de Marte y se perderá el contacto durante 20 minutos. Dificultades económicas Será un compás de espera crucial para la NASA. La Mars Odyssey debería reaparecer en una órbita elíptica alrededor del planeta rojo, que se modificará en los próximos meses hasta alcanzar la altura deseada para la observación (400 kilómetros). Pero si se produce un nuevo fracaso, el programa de exploración de Marte quedaría seriamente tocado. La remota posibilidad de encontrar vida y agua en Marte ya no sería suficiente para justificar la pérdida de 55.000 millones ante un George W. Bush poco interesado en estas investigaciones; y ante un país en guerra, bajo la sombra de la incertidumbre económica.