Aumentan las muertes por violencia en el hogar pese al plan del Gobierno

NURIA SAN ROMÁN MADRID

SOCIEDAD

La Policía Nacional y la Guardia Civil comparecen hoy en el Senado para evaluar el programa trianual La negra estadística de las víctimas de la violencia doméstica no para de crecer. De 47 muertes en 1998 se pasó a 65 en el 2000.

21 oct 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El balance del 2001 también «ganará» a sus antecesores. En los diez primeros meses del año, 57 mujeres han perdido la vida a manos de sus maltratadores. El optimismo es una palabra desconocida para los colectivos femeninos que aseguran que, en este último período, se ha producido un aumento del 15% en estos casos. El director general de la Policía, Juan Cotino, y el de la Guardia Civil, Santiago Valdivielso, comparecen hoy en el Senado para evaluar el Plan Trianual de Erradicación de la Violencia Doméstica. Las asociaciones de mujeres se mostraron convencidas de que los datos que faciliten no coincidirán con los que ellas manejan, ya que muchas veces se contabilizan las agresiones a menores por parte de los progenitores. «No es la primera vez que reclamamos un banco de datos que unifique criterios y defina quienes son las víctimas de la violencia doméstica, porque un 20% de las cifras facilitadas por la policía hacen referencia a menores», señaló Marisa Soleto, directora de la Fundación Mujeres. Tanto esta organización como la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas y la Asociación de Ayuda a Mujeres Violadas coinciden en que una de las carencias de la iniciativa gubernamental son las políticas reales de prevención. «Se hace mucho hincapié en un tratamiento de urgencia, pero no se piensa en la recuperación de la mujer. Hay que intervenir en el sistema educativo y ofrecer nuevos modelos que no tengan un carácter sexista», añadió Soleto. Desde la Federación de Mujeres Separadas y Divorciadas se va aún más lejos y se pide que esta problemática llegue a la formación académica. «Si no conoces los datos es difícil que puedas intervenir adecuadamente a las víctimas. Además, existe la idea de que la prevención debe realizarse con chicos de 16 años, pero a esa edad su personalidad está formada y debería empezarse con esa formación a los ocho años», dijo su presidenta, Ana María Pérez del Campo. El fracaso de las terapias Otro de los puntos de discordia es el apartado de tratamiento de los maltratadores. Pérez del Campo consideró que estas terapias son un completo atraso: «Está demostrado que su reinserción es imposible. Si quieren recibir un tratamiento que se lo den en la cárcel, pero no fuera de ella. En EE UU estas terapias se pusieron en marcha hace 15 años y fueron un rotundo fracaso». Para estas entidades, los escasos resultados obtenidos por este plan de choque tienen su origen en la elaboración del mismo, ya que, según indicaron, «se hizo a espaldas de las asociaciones». Tina Alarcón, presidenta de la Asociación de Ayuda a Mujeres Violadas, reiteró el escaso consenso para la puesta en marcha de esta iniciativa. «Se nos llamó cuando ya lo tenían cerrado para que hiciéramos algunas correcciones, pero luego no reflejaron nada de lo que pedimos. Sigue siendo un fracaso porque el 99 por ciento de las mujeres que mueren habían denunciado hasta en siete ocasiones a sus agresores», indicó. Sobre la actuación de las fuerzas de seguridad en la atención a las mujeres maltratadas, Alarcón afirmó que el trabajo de la policía es bueno.