La educación sin sangre entra

R. R. A CORUÑA

SOCIEDAD

Asociaciones de padres de alumnos reclaman que se prohíba expresamente por ley el castigo físico a menores La letra hace ya quince años que dejó de entrar con sangre en las escuelas. El castigo físico en los colegios está prohibido desde 1985, pero casi la mitad de los padres españoles, el 47%, considera que nunca viene de más soltar en algún momento una bofetada a su hijo para enderezarle la conducta. Y en casa pueden hacerlo, ya que la ley española no prohíbe expresamente el castigo físico a menores, algo que denunciaron ayer las principales asociaciones de padres de alumnos y el Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, Javier Urra, en la presentación del cómic «Educa, no pegues».

25 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

El castigo físico hacia los niños no educa, sino que genera violencia, crea barreras entre padres e hijos y daña la autoestima del menor. Ni siquiera, según los expertos, debe consentirse la socorrida bofetada. ¿Cómo educar entonces a un niño sin que se nos vaya la mano? La solución está en la guía en forma de cómic Educa, no pegues, elaborada por la ONG internacional Save the Children, el comité español de Unicef, las asociaciones de padres de alumnos Concapa y Ceapa y editada por el Defensor del Menor. En la presentación del cómic, tanto el Defensor del Menor, Javier Urra, como las asociaciones de padres reclamaron ayer que la legislación española prohíba de forma expresa el castigo físico contra los niños, tal y como se hace en Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, Austria, Croacia, Chipre y Letonia. La propuesta, que será llevada al Parlamento, consiste en modificar el artículo 154 del Código Civil en el que se dice que «los padres y madres podrán de manera moderada y razonada sancionar a los niños» añadiendo la frase «pero no de forma física».