A vueltas desde los 50

La Voz

SOCIEDAD

18 jun 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Desde que se lanzó el Sputnik, en 1957, comenzó a producirse basura espacial, es decir, objetos artificiales en órbita alrededor de la Tierra que no funcionan. Desde entonces se han hecho unos 5.000 lanzamientos. Sin embargo, no fue hasta los setenta cuando se empezó a pensar que, al final, el cielo podría caer sobre nuestras cabezas. Pero el paso del tiempo no ha provocado una reducción en el número de fragmentos que permanecen en el espacio, sino todo lo contrario. Una coraza para eludir un choque Esta circunstancia ha derivado en que cada misión espacial haya tenido que tomar protecciones adicionales para paliar un posible choque, y todos los satélites llevan ya instalada una coraza. Pensando en soluciones, se llegó a plantear el lanzamiento de satélites sólo para que chocaran con esos fragmentos y volvieran de manera controlada. «Demasiado costoso, y con más perjuicios», apunta Miquel Serra.