TELECINCO EN EL CANDELERO

La Voz

SOCIEDAD

MIGUEL A. FERNÁNDEZ INTERFERENCIAS

07 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

Fue la semana Telecinco por tres razones: un marrón, un cardo y una flor. Lo rentable es que se hable de uno. Mejor mal, que implica morbo. Y el morbo vende. Y da audiencia. Y dispara el share. El marrón se lo tragó Gran hermano con la expulsión nocturna del macarrón metido en la casa a sabiendas por los de Zeppelin. El invento no marchaba, así que era necesario adrenalinizarlo. Que feministas y asociaciones antiviolencia monten un pollo (con razón), favorece más a un programa intrascendente y todo de espectáculo. No me tiraré un farol, pero recordarán que hace días anotamos desde esta columna diez razones para que GH vaya hacia arriba. Y se están cumpliendo... El cardo es la fulminante caída del Tu dirás, reivindicador de la tertulia gritona y cotillona en una sobremesa televisual deprimente. O magazines de rosa ajado o culebrones de chusquedad convulsa. A la Campos no se la podía someter a semejante presión, que ella manda en las mañanas y con eso basta, que cumple con creces. Iba la pobre más desanimada que una tortuga en la maratón olímpica, pero tenía coña. La flor está en la nueva propuesta de 12 meses, 12 causas, que implicará someter la producción propia de la cadena a algo tan plausible como nuestros mayores, la llamada tercera edad. Una iniciativa del área de Informativos, sin duda lo más solvente de la tribu asentada en Torre Picasso.