Los «piratas» se ponen las botas

Juan María Capeáns Garrido
J. CAPEÁNS SANTIAGO

SOCIEDAD

XOÁN A. SOLER

El intercambio de archivos y programas llena las horas muertas de los participantes de Galicia Net, que termina hoy Más de cuarenta horas con los ojos pegados a una pantalla hacen mella en la cara del más forofo de la informática de los mil que se reúnen este fin de semana en el Palacio de Congresos de Santiago. Fueron muy pocos los que se tumbaron en las colchonetas habilitadas por la organización para descansar y muchos menos los que se acercaron al complejo residencial del Monte do Gozo para echar una cabezadita.

07 abr 2001 . Actualizado a las 07:00 h.

La actividad es frenética. Algunos se levantan para estirar las piernas, pero el ordenador sigue trabajando. Los archivos y los programas van de un lado para otro a través de la red interna, que algún hacker espabilado ha querido reventar, sin saber que a los mandos del tinglado están auténticos especialistas en detectar este tipo de actuaciones. Los discos pierden la virginidad a velocidad de vértigo y los calentones de las máquinas son aplacados con sistemas caseros de refrigeración. Los ganadores de los concursos, que se repartirán 25 millones de pesetas, se conocerán esta tarde en la clausura, que estará presidida por la conselleira de Familia, Manuela López Besteiro. Entonces tocará volver a casa, aunque alguno desearía hacerlo en un coche con conexión a Internet, como el que se presentó ayer por la mañana en el mismo palacio.