DOCUMENTACIÓN
30 mar 2001 . Actualizado a las 07:00 h.Con un origen que aún es un misterio, las manchas solares son un fenómeno observable desde la Tierra sin necesidad de telescopio. Lo que sí conviene es tomar las mismas medidas de precaución que cuando se contempla un eclipse: no debe observarse el Sol directamente, sino proyectar su imagen sobre una cartulina o mirarlo con unas gafas especiales. Galileo Galilei dedujo que el Sol da una vuelta sobre sí mismo cada 27 al estudiar las manchas solares. Éstas son las regiones más frías y oscuras de la superficie solar, en las que la temperatura baja desde los habituales 5.500 grados centígrados hasta los 3.900. Sobre su causa, sólo se sabe que está relacionada con los campos magnéticos del Sol.