Vuelve la bolla gallega

REDACCIÓN VIGO

SOCIEDAD

ÓSCAR VÁZQUEZ

Los panaderos quieren recuperar 15 panes tradicionales y elevar el consumo a 80 kilos anuales por persona Reunidos en Vigo, los panaderos españoles se han fijado como estrategia de futuro la recuperación de fórmulas tradicionales de elaboración y presentación. El objetivo es elevar el consumo. La meta: que cada español se coma 80 kilogramos de pan al año, una cifra que supone un incremento de casi el 35% con respecto a los ratios actuales. La otra gran apuesta será la aplicación de nuevas tecnologías, entre ellas el frío, para salvar una crisis que provocó en los últimos cuatro años el cierre del 6% de los establecimientos.

15 mar 2001 . Actualizado a las 06:00 h.

El español medio consume al año 58 kilogramos de pan. Los profesionales del sector acordaron ayer iniciar una «ofensiva de calidad» para alcanzar un reto: en el año 2002, cada españolito de a pie debe meterse entre pecho y espalda 80 kilogramos del producto que inmortalizó Jesucristo durante la Última Cena. ¿Cómo? La Confederación Española de Organizaciones de Panaderías (Ceopan), que ayer se reunió en Vigo, quiere recuperar quince panes tradicionales con los que espera despertar el apetito nacional. El sanedrín panadero le puso nombre y apellidos a los productos de la esperanza. Uno de ellos tendrá denominación de origen gallega: la bolla. Junto a ella, el pan molinero o los cachos cordobeses, el riñón y el Llonguer catalanes, la pataqueta valenciana, el lechugino vallisoletano o la sierra madrileña harán las delicias del consumidor. Les acompañan el pan bendito de Albacete, el Trigo duro de Levante, los rizos y orejas de Guadalajara, el serrano de Huelva, la campiña andaluza o el campó palentino. El presidente de Ceopan, Emilio Madrid, alimentó ayer el ánimo de los panaderos. Advirtió que la calidad del pan español es «indudable» y que las empresas del sector panadero comienzan a exportar sus productos a otros países de la comunidad europea. Sólo un dato. En Galicia hay más de 2.500 establecimientos panaderos, de los cuales 600 están radicados en la provincia de Pontevedra.