Los esfuerzos de una empresa holandesa por hacer rentable la estación espacial no han dado sus frutos Bajar la Mir a la Tierra costará un 3.800 millones de pesetas a Rusia, que ahora centra sus esfuerzos espaciales en la Estación Internacional, y prefiere hacer ese gasto que mantenerla en órbita. Tampoco le convencen los planes de la empresa holandesa MirCorp, que quiere salvar la vetusta estación.
24 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.El coste de la destrucción de la estación Mir es poco comparado con lo que costaría mantenerla en el espacio: 13.000 millones de pesetas en 2001 y 24.000 millones en 2002. El presupuesto espacial ruso no podría soportar esta tendencia ascendente, más aún cuando Rusia se está volcando, junto con otros 16 países en la construcción de la Estación Internacional, la heredera de la Mir. La estación rusa lleva 14 años en órbita, y los intentos llevados a cabo en el último años por mantenerla en el espacio han resultado infructuosos. La empresa holandesa MirCorp ha venido realizando diversos intentos para hacer rentable la estación. Planeaba rodar películas en ella y realizar viajes turísticos. Un millonario norteamericano ya ha pagado, sólo por el entrenamiento, el mismo dinero que costará destruir la Mir. La decisión oficial será anunciada en las próximas semanas, pero en los medios rusos nadie duda de que los días de la Mir están tocando ya a su fin. De hecho, astronautas rusos se encuentran ya preparando la última misión hacia la plataforma espacial, en la que llevarán el combustible necesario para descenderla hacia la Tierra. El proceso se llevará a cabo en febrero de 2001: comenzará con un cambio de órbita, seguido de un descenso controlado. Cuando la Mir vuelva a entrar en la atmósfera, la mayor parte de sus 130 toneladas arderán y terminarán desintegrándose. El resto caerán en un punto del oceáno Pacífico, lejos de cualquier zona habitada.