Un despacho de 46 centímetros

R. DOMÍNGUEZ A CORUÑA

SOCIEDAD

CÉSAR QUIAN

Una empresa gallega diseña una oficina móvil transportable en un maletín Los reyes de la miniatura ya no sólo están en el imperio del sol naciente. No son jíbaros, sino gallegos, pero también saben de reducir dimensiones. Los técnicos de Softgal han desarrollado una oficina tan, tan pequeña que cabe en un maletín. Exactamente, 46 centímetros de largo por 40 de ancho y cuatro kilos de peso. Dentro, ordenador portátil, impresora, escáner, lector de banda magnética y tarjeta chip, conexión RDSI, tarjeta de comunicaciones telefónicas, kit multimedia e, incluso, sistema de videoconferencia.

02 oct 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

Hace ya dos años que los 170 técnicos de Softgal, empresa propiedad de Caixa Galicia, diseñaron el primer prototipo del maletín-oficina. Los ejemplares de esta serie funcionan, por ejemplo, en la Xunta o Pescanova. Ahora, mejorado, sacan al mercado el segundo ingenio, más funcional, práctico y ligero. Cuatro kilos de peso y un tamaño a prueba de embarque en mano son los máximos atractivos de la oficina móvil, que está dotada de todos los elementos necesarios para atender las demandas que a diario se presentan en cualquier despacho: escribir, imprimir o almacenar información, transmitir documentos, realizar operaciones de comercio electrónico o, incluso, establecer una videoconferencia. Medio millón de pesetas Todo sin pagar alquileres, servicio de limpieza y demás gastos corrientes de cualquier inmueble convencional y, por supuesto, con las ventajas de operar desde cualquier lugar, conectado a la red eléctrica, al mechero del automóvil o en el mismo avión. ¿El coste? A partir de medio millón de pesetas se venderá el kit básico. Al tratarse de un producto modulable, el precio se irá incrementando en función de las prestaciones. La dotación elemental puede incorporar tarjetas de comunicación o lector de banda magnética y tarjeta chip o incluso un dispositivo de identificación por huella dactilar para proteger tan privada herramienta de trabajo de los amigos de lo ajeno. Intelsis, con sede en Santiago, se encargará de ensamblar el diseño para iniciar su comercialización con el nuevo año, a principios del 2001, y en una primera prospección del mercado se han localizado ya a cuatrocientos clientes potenciales, desde médicos a agentes comerciales, expertos en logística, directivos de empresas... yuppies convencionales que se servirán del invento de seis ingenieros informáticos acreditados por la misma Microsoft como proveedores de soluciones. En principio se sacarán a la venta series de doscientas unidades y la intención es cubrir el mercado gallego antes de pegar el salto al exterior.