La diva sufrió hasta tres apagones, aunque acabó por encandilar al público La Naranjo desgranó su último disco en un concierto de dos horas y media ¡Al fin! Los tópicos se han hecho realidad. Claro que, con Mónica Naranjo todo es posible. A la cantante española _diva, a partir de ahora_ se le resistió ayer el sonido en As Somozas (un municipio próximo a As Pontes, de menos de dos mil habitantes, donde el PP se quedó a escasos votos de obtener el noveno y último concejal), y sólo pudo cantar a la tercera intentona. Eso sí, la artista aprovechó el apagón sonoro para descender del columpio con el que inicia su espectáculo Diversia.com en tres ocasiones.
23 jul 2000 . Actualizado a las 07:00 h.Fue, según dijo ella misma ya relajada y tras la tercera canción, la primera vez que le ocurre tal cosa en los diez años que lleva encima de un escenario. Algún día tenía que ser. Y tuvo que pasar en Somozas, a dos horas del aeropuerto más próximo, y con el frío que hacía el sábado por la noche. La diva se enfundó traje azul elástico y una cazadora vaquera, negra, que no combinada demasiado con su atuendo, para interpretar sus últimas canciones editadas en el disco Minage. Le costó. De hecho, el público, impaciente tras los dos fiascos iniciales, empezaba ya a barruntar un motín, y algunos proferían gritos del tipo: «¡Qué salta el cedé!» o «¡Mónica, pon el disco!». Otros opinaban lo mismo y se abrió un pequeño debate: play back o directo. Los ánimos se caldearon un tanto y la atención por el retraso del concierto se desvió cuando una señora se empezó a encontrar mal. Y se desmayó. A las dos de la madrugada _una hora después de lo previsto_ la diva pudo continuar su primera canción _de la que sólo los forofos conocerán el título_, y ofrecer un concierto de dos horas y cuarto. Y de gratis.