La multinacional estudia utilizar el dispositivo en situaciones de emergencia y para ajustar las tarifas En pocos meses, Telefónica será capaz de localizar a usuarios de teléfonos móviles con un estrecho margen de error de cinco a cincuenta metros y en cualquier lugar con cobertura, sea exterior o interior. Se trata de integrar el sistema de localización GPS en la red de telefonía móvil mediante una tecnología desarrollada en EE UU por la empresa Snaptrack. La multinacional española aún estudia los usos del dispositivo, pero ya se intuyen sus posibilidades para ajustar el precio al lugar desde donde se llama o en situaciones de auxilio, en este caso, previa solicitud del cliente.
26 jun 2000 . Actualizado a las 07:00 h.En la página web de SnapTrack se asegura que la intimidad de los clientes de telefonía móvil está asegurada desde el momento en que el sistema se activa de forma voluntaria. Sin embargo, fuentes de Telefónica comentaron que existían posibilidades de emplear esta tecnología en la mejora de la tarificación. Si esto es así, el dispositivo debería estar presente en todos los móviles de nueva generación de la compañía. El escenario casi de novela de George Orwel, en el que se podría saber dónde se encuentra cualquier persona en cualquier momento, está a la vuelta de la esquina. Un precio más justo En la actualidad, el modelo de tarifas para móviles no tiene en cuenta la posición del teléfono para calcular el precio. Con este sistema sería posible, según fuentes de la multinacional. De todas formas, los planes todavía están en fase de estudio y la empresa no quiere aventurar sus proyectos en este campo. Este sistema GPS funciona en el interior de las viviendas, en ciudades con edificios altos y en vehículos, situaciones en las que las señales se perdían por ser zonas de sombra para los satélites. Los métodos convencionales de GPS suelen requerir que no exista ningún obstáculo entre el satélite y el elemento que se pretende localizar. Otra ventaja importante de este nuevo sistema es que la operación se lleva a cabo en pocos segundos, mientras que los métodos de localización más convencionales emplean un horquilla que va desde 30 segundos a quince minutos. Además, la tecnología GPS clásica obliga a que el dispositivo esté en funcionamiento constante, mientras que, con la tecnología Snaptrack, el cliente lo activa cuando lo necesita, con el consiguiente ahorro en batería. No obstante, otras técnicas similares en red no tienen en cuenta la elección personal para llevar a cabo el seguimiento. El resto de las compañías que operan en España no han comunicado que tengan entre manos un proyecto parecido.