Al otro lado del paraíso

Beatriz Pallas ENCADENADOS

PLATA O PLOMO

Shailene Woodley, en la segunda temporada de «Paradise»
Shailene Woodley, en la segunda temporada de «Paradise» Ser Baffo

25 feb 2026 . Actualizado a las 05:00 h.

La paz de los refugios no dura para siempre. La serie Paradise (Disney+) despidió su primera temporada en el instante en que agente Xavier Collins se disponía a abandonar el búnker subterráneo excavado bajo el suelo de Colorado donde una élite de elegidos se refugió para huir del apocalipsis con la idea de mantenerse a salvo y poder perpetuarse. La vida, sin embargo, resultó ser muy distinta del edén idílico que prometía. Partía, Xavier, para poder respirar, explorar el peligroso territorio exterior en busca de su mujer y descubrir si aún quedaba algo de vida conocida en ese planeta que había sido diezmado por una catástrofe.

Del subsuelo a la superficie, Paradise emerge al mundo real en su segunda temporada con un arranque que está a la altura de su creador, Dan Fogelman, que ha demostrado varias veces su buena mano para firmar buenos comienzos, efectivos y sentimentales. Este lo es. El primer capítulo se titula Graceland y transcurre en la mansión más legendaria de Estados Unidos, por detrás de la Casa Blanca, para contar una historia post-apocalíptica sobre almas solitarias, paraísos que llegan a convertirse en prisiones y objetos de culto que es preciso deconstruir y mirar con otros ojos. Es ciencia ficción, pero los ecos de la realidad resuenan en ella.