Nos damos cuenta, ¿vale?

Tamara Montero
Tamara Montero CUATRO VERDADES

PLATA O PLOMO

01 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Nos descoloca. Nos traumatiza. No nos gusta. Y sí, nos damos cuenta. Nos damos cuenta, ¿vale? Nos dimos cuenta en los 90 cuando la tía de Will Smith ya no era la tía de Will Smith pero se paseaba por la mansión de Bel Air proclamando que era la tía de Will Smith. Khaleesi se dio cuenta de que el que se tumbaba a su lado en Mereen diciendo que era Daario Naharis era otro, no Daario Naharis. En su día, nos dimos cuenta de que la que se hacía llamar Inés Alcántara no era la Inés Alcántara que se volvió hippie, se fue a Ibiza y después se casó con un cura. Pero porfiaba en decir que era Inés Alcántara. Y ahora nos daremos cuenta de que vuelve la auténtica Inés Alcántara pero ya no es Inés Alcántara. No es la Inés Alcántara que se quedó sin Eugenio, que se hizo actriz y que cría a un hijo. La primera Inés Alcántara no es Inés Alcántara a pesar de que llegue reclamando su puesto como Inés Alcántara. Nos descoloca. Nos traumatiza. No nos gusta. Y sí, nos damos cuenta. Nos damos cuenta, ¿vale? Mejor la desaparición en extrañas circunstancias, el exilio a un país donde no existe Skype ni las cámaras fotográficas. Donde no hay teléfono. Mejor la muerte. Si un actor se cansa de un personaje, si encuentra otro trabajo, lo mejor es la muerte. Del personaje. Nos damos cuenta. Y no nos gusta. Dejen de hacerlo. Por favor.