«Estamos aquí para cumplir nuestros sueños»

BEATRIZ ANTÓN FERROL / LA VOZ

SELECTIVIDAD

Más de 780 alumnos se juegan su futuro en los exámenes de la ABAU que se desarrollan desde este martes y hasta el jueves en el campus de Ferrol

08 jun 2021 . Actualizado a las 16:08 h.

La selectividad del 2020 fue la más atípica de la historia a causa del coronavirus, pero la del 2021, aún manteniendo las mismas medidas anticovid, ya no resulta tan extraña. O al menos eso es lo que se percibe en el campus de Ferrol minutos antes del pistoletazo de salida de las pruebas de la ABAU (Avaliación do Bacharelato para o Acceso á Universidade). «Estamos nerviosas por el examen, pero no por el covid. Hay mucha seguridad, distancia, gel, ventilación... Así que miedo, ninguno», comenta una alumna antes de entrar en el Aula Magna de Humanidades. «Tras más de un año de pandemia, los estudiantes ya están súper entrenados y adaptados a las normas. Nunca antes había habido tanto orden y silencio en la selectividad», confirma el presidente de la Comisión Interuniversitaria de Galicia (CIUG), Pedro Armas.

En el campus de Ferrol, repartidos en cuatro centros universitarios (las dos escuelas Politécnicas, Humanidades y Enfermería), se someten estos días a las pruebas casi 800 alumnos -en concreto, 782, según los últimos datos de la CIUG-, lo que supone un 12% menos que el año pasado, cuando se matricularon cerca de 900, aunque la cifra todavía sigue siendo superior a la registrada en el 2019, cuando concurrieron a la ABAU en torno a 650 jóvenes de la zona.

El nuevo modelo de examen «más flexible» que trajo consigo el covid-19 en el 2020 se mantiene este año. Aumentan las opciones y no es necesario estudiar toda la materia para poder sacar un 10. «En las asignaturas de ciencias, por ejemplo, hay que contestar 5 preguntas de 8, y en las lenguas, menos la castellana, 4 de 6, al igual que economía», resume Pedro Armas.

Con ventaja

«Yo creo que con este tipo de examen tenemos ventaja con respecto a los estudiantes del 2019, porque al aumentar las opciones puedes dejar materia sin estudiar y es más fácil aprobar, pero aún así creo que la selectividad gallega es más difícil que la de otras comunidades», comenta Noa López, alumna del IES As Telleiras de Narón poco antes de entrar en el primer examen de la jornada inaugural de la ABAU, el de Historia de España. Le acompaña su compañera Andrea Castro, quien cuenta que en los últimos días se ha dedicado a hacer esquemas, para tenerlo todo bien ordenado en la cabeza. Ambas sueñan con estudiar Enfermería y quieren llegar al 11 para asegurarse el acceso al grado.

Andrea y Noa se presentan a la selectividad por primera vez, pero hay estudiantes que repiten, como Antía y Sofía, de 22 años. Hace ya cuatro que se sometieron a la ABAU, pero entonces no consiguieron la nota que necesitaban para perseguir su vocación. «Estamos aquí para subir nota y cumplir nuestros sueños», resume Sofía. Ella quería hacer Psicología, pero no lo consiguió y se matriculó en Logopedia. «Ya estoy a punto de terminar la carrera, solo me falta el trabajo fin de grado, así que ahora me voy a presentar a la fase voluntaria para ver si subo mi nota de selectividad y por fin puedo entrar en Psicología», dice esperanza.

El caso de Antía es parecido, pero llega más «quemada» a las pruebas. Siempre quiso estudiar Veterinaria, pero como no le dio la media, hizo un ciclo de ganadería. El curso pasado se matriculó de nuevo en la selectividad, empeñada en lograr su objetivo, pero su abuelo enfermó de covid y confinaron a toda la familia. «Yo di negativo pero no me dejaron presentarme. En la convocatoria de septiembre no había ningún protocolo previsto para un caso como el mío. Y me quedé sin poder hacer el examen», cuenta Antía, que en la ABAU se presenta solo a Biología para intentar subir nota. Ni ella ni Sofía se dan por vencidas y esperan que esta vez vaya la vencida y puedan por fin lograr su sueño.

GABRIELA, CLARA Y MARÍA, ALUMNAS DEL IES FENE

«Si llevas bien la materia, la ABAU es un examen asequible»

Gabriela, Clara y María, del IES Fene, aprovechando para repasar en un descanso
Gabriela, Clara y María, del IES Fene, aprovechando para repasar en un descanso CESAR TOIMIL

Tras el examen de Historia de España, Gabriela, Clara y María, del IES Fene, se toman un respiro en los jardines del campus y aprovechan el descanso para repasar para el siguiente examen, el de Lengua y Literatura. Entre las opciones que había en la primera prueba se decantaron por el franquismo, y «más o menos» están contentas, porque en los repasos finales dejaron de lado el siglo XIX para centrarse en el XX. «Si llevas bien la materia, la selectividad es un examen asequible», dice Gabriela. Las tres creen que el nuevo modelo que trajo consigo el covid, con más opciones, facilita el aprobado, aunque señalan que eso también conlleva un obstáculo, pues al aumentar el número de aptos se incrementa la competencia, «las notas de corte suben» y se complica el acceso a los grados más demandados. Gabriela quiere hacer Psicología; Clara, Periodismo; y María,Traducción e Interpretación. Y las tres sueñan ya con el alivio que llegará tras los exámenes. «Voy a ir todos los días a la playa y me apuntaré a la autoescuela», dice Gabriela. «Pues yo voy a estar todo el día por ahí, no me van a ver el pelo en casa», anuncia Clara.