«Notamos a competencia do sector privado, pero gañamos»

Marta Vázquez Fernández
Marta Vázquez OURENSE / LA VOZ

SELECTIVIDAD

PABLO ARAUJO

El director del instituto de As Lagoas defiende las escuelas rurales

18 ago 2013 . Actualizado a las 07:05 h.

Cuando estudió Magisterio y aprobó las oposiciones, no estaba entre sus objetivos desarrollar su profesión ejerciendo cargos de responsabilidad. Pero las oportunidades surgieron y Carlos Varela (Chantada, 1956), descubrió que le gustaba liderar una comunidad educativa. Por ello su carrera ha estado vinculada a la dirección de dos institutos, primero el de A Carballeira y actualmente el de As Lagoas y, con ellos, a la ciudad de Ourense, en la que lleva ya 30 años. «Non tiña un plan, pero unha vez que a experimentei, gustoume a responsabilidade de conducir unha comunidade escolar, no aspecto da convivencia e sobre todo da mellora da eficacia educativa», reconoce.

Gracias a ello puede presumir de estar al frente de un instituto público que ha formado a 14 alumnos que se encuentran entre los mejores de Galicia, por las notas obtenidas entre el Bachillerato y la Selectividad. Cree que el centro tiene los mimbres para formar a estudiantes brillantes, aunque tampoco los profesores son ajenos a los buenos resultados. «O instituto das Lagoas recolle un entorno que favorece a calidade educativa. Está beneficiado polo feito de que os sectores sociais que acoden a el son propensos a valorar a educación, aínda que non sexan dunha clase social alta. Hai moitos fillos de autónomos, profesionais liberais, funcionarios, etc. É certo que esa situación tamén a teñen outros centros da capital, pero nós, por riba, esiximos. Poderíamos estar descansados, pero esprememos aos rapaces, e temos unha certa satisfacción por iso», asegura.

Convivencia

Un instituto no solo es un espacio para el aprendizaje, sino también para la convivencia y Varela cree que As Lagoas está a la altura en ese campo. «Temos problemas, conflitos, pero capacidade para resolvelos. Non se traballa desde a severidade, senón desde certos protocolos que é obrigado executar, procurando ser coherentes».

Respecto a la competencia con el sector privado -en el área de influencia de su centro hay varios concertados-, no está preocupado. «Notamos a competencia da privada, pero nesa competencia, gañamos», reconoce. Eso sí, advierte que, en su opinión, «é cada vez mais incomprensible axudar ao privado».

Cree, en todo caso, que el gran debate de la educación en Ourense debe centrarse en la permanencia de las escuelas rurales, porque considera que prestan un servicio imprescindible. «O  papel que teñen esas escolas, aínda que teñan poucos alumnos e básico, hai que mantelas», insiste. «É mellor que se desprace o profesor, e non os alumnos, porque iso tamén ten un custe», advierte. Es consciente de que de su pervivencia depende, en gran media, la de muchas poblaciones del rural de la provincia.