Una parte será voluntaria y el aprobado se complica

La Voz

SELECTIVIDAD

Es la última selectividad de la Logse. La convocatoria de septiembre dará carpetazo a esta prueba, que a partir del próximo curso no desaparece pero sí se modifica sustancialmente gracias a la Ley Orgánica de Educación (LOE). El principal cambio está en que no todos los alumnos tendrán que hacer siete exámenes, como sucede ahora, sino que algunos serán voluntarios.

Las PAAU tienen una parte común y otra específica. La primera examina a los alumnos de Historia o Filosofía, Lengua Extranjera, Lengua Castellana y Literatura y Lengua Gallega y Literatura. La nota se calcula como la media de los cuatro exámenes. La parte específica está vinculada a una de las cinco vías de acceso: científico-tecnológica, ciencias de la salud, humanidades, ciencias sociales o arte. Se hacen tres exámenes, dos de ellos vinculados a materias de la vía de acceso y un tercero. Esas dos cuentan un 40% y la otra un 20%. Al final, se hace la media entre la parte común y la específica y el resultado tiene que ser superior a 4 para aprobar.

Solo serán tres vías de acceso: ciencias y tecnología, humanidades y ciencias sociales, y arte. Habrá una parte común obligatoria y otra específica voluntaria. La común son las cuatro asignaturas que hay ahora y una quinta vinculada a la vía de acceso. La nota es una media de los cinco exámenes. La parte específica examina de cualquiera de las materias de modalidad. Cuentan las dos mejores calificaciones. Las universidades incluso pueden dar más valor a algunas asignaturas que otras. El aprobado sube al 5, aunque se queda en 4 si la media del alumno en Bachillerato supera el 6. La fase general tiene validez indefinida, mientras la específica solo de dos años. Desde el 2012, examen oral de inglés.